jueves. 04.06.2026

La Consejería de Educación, Cultura y Juventud de Ceuta se suma, un año más, a la conmemoración del Día Mundial del Teatro, una fecha clave para reivindicar el valor de las artes escénicas como reflejo de la sociedad y herramienta de transformación. Este 2025, el mensaje oficial de la jornada ha sido escrito por el prestigioso dramaturgo griego Theodoros Terzopoulos, quien destaca la importancia de un teatro comprometido y responsable, capaz de arrojar luz en tiempos de oscuridad.

El Día Mundial del Teatro es una iniciativa promovida por el Instituto Internacional del Teatro (ITI) con el objetivo de resaltar la relevancia de las artes escénicas a nivel global. Uno de los actos más simbólicos de la celebración es la difusión del Mensaje del Día Mundial del Teatro, en el que una personalidad destacada comparte su visión sobre el teatro y su impacto en la sociedad. Este año, la responsabilidad ha recaído en Terzopoulos, reconocido director de teatro, profesor, escritor y fundador del Teatro Attis, además de presidente de la Comisión Nacional de la Olimpiada Teatral.

Desde 1962, cuando el poeta y dramaturgo Jean Cocteau escribió el primer mensaje oficial del Día Mundial del Teatro, numerosas figuras internacionales han aportado su perspectiva sobre la importancia de esta disciplina artística. En esta ocasión, Terzopoulos enfatiza el papel del teatro como un canal de expresión que debe asumir su responsabilidad con la realidad de su tiempo.

La Consejería de Educación, Cultura y Juventud de Ceuta ha querido aprovechar esta jornada para felicitar a todas las personas que trabajan en el mundo del teatro y que, con su esfuerzo y dedicación, contribuyen a mantener viva una de las manifestaciones artísticas más antiguas de la humanidad.

Mensaje del Día Mundial del Teatro

Theodoros Terzopoulos

Director de teatro, Profesor, Escritor, Fundador y Director artístico del Teatro Attis, Inspirador de la Olimpiada Teatral y Presidente de la Comisión Nacional de la Olimpiada Teatral

– Grecia

¿Puede el teatro escuchar la llamada de auxilio que los tiempos modernos están enviando a un mundo habitado por ciudadanos empobrecidos y encerrados en las celdas de la realidad virtual y atrincherados en su asfixiante privacidad? ¿Puede hacerlo en un universo de existencias robotizadas dentro de un sistema totalitario de control y represión que abarca la totalidad de la vida?

El teatro, ¿está preocupado por la destrucción ecológica, el calentamiento global, la pérdida masiva de biodiversidad, la contaminación de los océanos, el deshielo, el incremento de los incendios forestales y los eventos climáticos extremos? ¿Puede el teatro ser parte activa del ecosistema? Durante muchos años ha sido un espectador más del impacto que hemos tenido los seres humanos en nuestro entorno y se ha visto en dificultades para lidiar con este problema.

¿Le preocupa al teatro la manera en que la condición humana está siendo moldeada y manipulada en el siglo XXI por intereses políticos y económicos, los grandes medios informativos y las compañías que configuran la opinión general? ¿Se preocupa por el papel asumido por las redes sociales que facilitan la manipulación y se convierten en obstáculo, casi insalvable, para la comunicación con el Otro?

Un sentido generalizado de temor por el Otro, el Diferente, el Extraño domina nuestros pensamientos y nuestras acciones.

¿Puede el teatro funcionar como un espacio de trabajo para la coexistencia de las diferencias sin tener en cuenta la herida abierta?

La herida abierta nos invita a reconstruir el Mito. Palabras de Heiner Müller: “El Mito es un agregado, una máquina a la cual siempre se pueden conectar nuevas y diferentes máquinas.

Transporta la energía hasta que la creciente velocidad explota el terreno cultural”. Y yo añadiría: el terreno de la barbarie.

¿Puede el teatro arrojar luz sobre los traumas sociales y dejar de arrojar luz sobre sí mismo?

Preguntas ciertas que hace Dioniso al teatro cuando pasa por su lugar de nacimiento, el escenario del edificio teatral, y, cual refugiado, continúa su silencioso viaje a través de los paisajes bélicos hoy en día: el Día Mundial del Teatro.

Preguntas que no permiten respuestas definitivas, porque el teatro existe y perdura gracias a preguntas sin respuestas.

Miremos en los ojos de Dioniso, el extático dios del teatro y del Mito, que une el pasado, el presente y el futuro; el hijo de dos nacimientos, Zeus y Semele; la expresión de las identidades fluidas, hembra y macho, iracundo y gentil, divino y animal, en el límite entre la locura y la razón, el orden y el caos; un acróbata en la frontera entre la Vida y la Muerte. Dioniso formula la pregunta fundamental ontológica: “¿De qué se trata?”. Pregunta que conduce al creador a realizar una investigación cada vez más profunda en la raíz del mito y de las múltiples dimensiones del enigma humano.

Necesitamos nuevas formas narrativas cuyo objetivo sea cultivar la memoria y darle forma a una nueva responsabilidad moral y política que emerja de la actual dictadura multiforme de esta nueva Edad Media que vivimos en nuestros días

El teatro como luz en tiempos oscuros en el Día Mundial del Teatro