jueves. 04.06.2026

El I Campus Inclusivo organizado por la Federación de Madres y Padres de Alumnos Cuatro Culturas -FAMPA Cuatro Culturas- ha llegado a su fin dejando un balance más que positivo. La iniciativa, pensada para niños y niñas con y sin diversidad funcional, ha ofrecido un entorno seguro, adaptado e inclusivo, en el que la convivencia y la diversión se han convertido en herramientas clave para la educación en valores y el desarrollo personal.

Durante varias semanas, el campus ha sido un espacio de encuentro para más de 80 participantes, que han disfrutado de un programa amplio de actividades que combinaban el ocio con la inclusión y la educación no formal. Esta iniciativa se enmarca dentro de los proyectos de atención a la diversidad que FAMPA Cuatro Culturas viene desarrollando, con el objetivo de garantizar una participación activa de todos los menores, independientemente de sus capacidades.

Educación, inclusión y diversión

La puesta en marcha de este campus representa un paso adelante en la apuesta por un modelo educativo que reconoce la diversidad como un valor. El equipo de trabajo, formado por profesionales especializados y voluntariado comprometido, ha diseñado actividades que fomentan la socialización, la autonomía personal, el trabajo en equipo, la autoestima, la creatividad y la superación.

I Campus Inclusivo FAMPA Cuatro Culturas / Cedida
I Campus Inclusivo FAMPA Cuatro Culturas / Cedida

Talleres creativos, dinámicas lúdicas, juegos cooperativos, circuitos de psicomotricidad, deportes adaptados, actividades acuáticas o salidas al entorno natural son solo algunas de las propuestas que han protagonizado las jornadas del campus. Todo ello con una metodología participativa y motivadora que ha permitido a los y las menores desarrollar habilidades sociales y emocionales en un ambiente estimulante y seguro.

Colaboraciones con otras entidades y eventos especiales

Uno de los aspectos más valorados del campus ha sido la capacidad de generar sinergias con otras asociaciones y entidades de la ciudad. En este sentido, destaca la colaboración con la Asociación Autismo Ceuta, con la que se celebraron de manera conjunta dos fechas especiales: el Día de la Fruta, celebrado 1 de julio, con un taller sensorial a base de frutas, y el Día Internacional de la Alegría, el 8 de julio, con una sesión dedicada a trabajar las emociones a través de la alegría.

Otra de las actividades destacadas fue la visita a la granja escuela, organizada en las instalaciones de Obimasa y el Centro Ecuestre 'Ciudad de Ceuta', donde además los participantes disfrutaron de una exhibición a cargo del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas -GEAS- de la Guardia Civil, una experiencia muy enriquecedora tanto en lo formativo como en lo vivencial.

También cabe mencionar el encuentro con los participantes del campamento de verano de la Asociación de Enfermedades Raras y Neurológicas -ADEN-, con quienes compartieron una jornada de baloncesto inclusivo en el Pabellón Deportivo Antonio Campoamor.

Un campus que deja huella

Gracias a la colaboración de la empresa ceutí Go Adventure, cada viernes los grupos se daban cita en el emblemático Parque de San Amaro, donde realizaban pruebas de orientación con balizas, fomentando la actividad física, el conocimiento del entorno y el espíritu de equipo.

La ejecución de este campus ha sido posible gracias a la subvención destinada a fines de interés social con cargo a la asignación tributaria del 0,7 por ciento del IRPF. Desde la organización han querido agradecer el respaldo institucional recibido, en especial la visita de la consejera de Servicios Sociales y Sanidad, Nabila Benzina Pavón, y de la directora general de Servicios Sociales, Adela Nieto Sánchez, quienes mostraron su interés y apoyo a esta experiencia pionera en la ciudad.

Un modelo a seguir

FAMPA Cuatro Culturas valora muy positivamente la acogida que ha tenido esta primera edición del campus inclusivo, no solo por el número de participantes, sino por el impacto social y educativo alcanzado. Para la entidad, esta experiencia refuerza el compromiso de seguir trabajando en iniciativas que promuevan la inclusión real, el respeto a la diversidad y la igualdad de oportunidades desde edades tempranas.

"Este campus ha sido un paso más hacia una sociedad más inclusiva, donde todos los niños y niñas tengan las mismas oportunidades de disfrutar, aprender y desarrollarse", han señalado desde la Federación. 

Sin duda, un ejemplo de cómo la educación, el ocio y la colaboración pueden ir de la mano para construir espacios de convivencia donde todos y todas cuentan.

Un verano sin barreras: 80 menores disfrutan del I Campus Inclusivo de FAMPA Cuatro...