BALANCE DEL AÑO

2024, el año en que se han iniciado los trabajos para que Ceuta deje de ser una isla energética

Imagen de las obras de la explanada de Juan XXIII / Dani Hernández

Uno de los grandes hitos de este año que está a punto de terminar pasa por el inicio de las obras del cable submarino que permitirá a nuestra ciudad dejar de ser una isla energética y estar conectada con la península. Unas obras que se iniciaban el pasado mes de junio y que se espera que culminen en el segundo semestre del año que viene, cuando se tire el cable que conectará las dos orillas del Estrecho y con el que se espera que los habituales apagones dejen de marcar la vida de los ceutíes.

2024 se termina y nos deja algunos hitos para ser recordados, entre ellos el inicio de las actuaciones que derivarán en que nuestra ciudad deje de ser una isla energética. Así, el pasado mes de junio, y más concretamente el día 11, Red Eléctrica anunciaba el inicio de las obras para la instalación del cable submarino, la mayor inversión contemplada en el Plan para el Desarrollo Socioeconómico de la Ceuta y, en general de la historia de la Ciudad, con una inversión cercana a los 300 millones de euros.

La puesta en servicio de esta conexión eléctrica, prevista para el segundo semestre de 2025, una vez que durante el mes de julio se proceda a tirar el cable entre ambas orgillas será “determinante para el impulso de la economía ceutí y la reducción de su dependencia de combustibles fósiles, contribuyendo a la descarbonización del sistema y al avance de la transición ecológica de nuestro país”, se ha señalado de forma reiterada por parte de Red Eléctrica. Con este nuevo enlace, además, explican desde la entidad, Ceuta se incorporará al sistema eléctrico peninsular, “beneficiándose de su cuota de generación renovable, que se traducirá en una reducción de gases de efecto invernadero, estimada en unas 300.000 toneladas al año, lo que redundará en una mejora de la calidad del aire en la ciudad autónoma y en todo el Estrecho de Gibraltar, contribuyendo a lograr los objetivos para 2030 del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima”. 

Más allá de los beneficios en el ámbito medio ambiental, que han sido tenidos muy en cuenta, lo cierto es que “la interconexión eléctrica favorecerá un régimen eléctrico más eficiente que, al sustituir energía de alto coste procedente de la actual central térmica de Ceuta por energía proveniente de la Península, permitirá ahorros para el sistema eléctrico, que se verán repercutidos en la factura de los consumidores". Así, se ha insistido desde Red Electrica en diversas ocasiones, la interconexión eléctrica con Ceuta “supone un antes y un después para el sistema eléctrico de Ceuta y el marco de oportunidades de la ciudad, además de un avance fundamental para la consecución de los objetivos de Transición Energética de nuestro país".

Las características del cable submarino

El cable submarino, cuyas obras siguen avanzando en estos días, “dispone de un diseño de tecnología avanzada, con aislamiento seco. Se trata de un enlace de doble circuito a 132 kV, con una longitud de 58 km, que discurre por el fondo marino a una profundidad máxima de 900 metros bajo el nivel del mar y que se protegerá en todo su recorrido frente a agresiones externas. En Ceuta, en la parte terrestre del trazado, el cable irá soterrado. La transición de la instalación tierra-mar, se realiza mediante la técnica de perforación horizontal dirigida que evita cualquier afección a las playas o zonas de baño, así como cualquier afección a especies protegidas en la primera línea de aguas, siguiendo un trazado marino que permite compatibilizar la instalación con otras infraestructuras acuícolas de la zona”. En el lado peninsular, además, “el proyecto contempla actuaciones en el interior de la subestación de Algeciras 220 kV, dentro del edificio existente, que se unirá mediante conexión subterránea a un nuevo parque de transformación anexo, con tecnología GIS, lo que permite que sea una solución muy compacta, cuatro veces inferior a una ampliación estándar. Las modificaciones que se realizan en la subestación existente, además de no ampliar las dimensiones de la misma, introducen mejoras en la red de transporte que permitirán dotar al municipio de la posibilidad de atender nuevas demandas eléctricas, esenciales para su desarrollo económico y social. Toda la actuación estará integrada en un espacio que consta de instalaciones e infraestructuras industriales y que se verá regenerado una vez finalicen las obras, con mejoras en el entorno”. Además, “las líneas eléctricas que enlazan con el tramo submarino serán íntegramente soterradas, eliminando cualquier impacto visual, más allá de la ejecución de la propia obra. Este soterramiento, en el lado peninsular, sigue un trazado periurbano en el término municipal de San Roque, al igual que ocurre en la mayoría del trazado que discurre por el término municipal de La Línea de la Concepción, aprovechando infraestructuras y viales ya consolidados, en paralelo con los servicios públicos habituales”. La transición tierra-mar de la infraestructura se está realizando también "mediante perforación dirigida, lo que permite ejecutar los trabajos sin afección a la playa o a las zonas de baño", han explicado desde Red Eléctrica respecto a la infraestructura que supondrá un antes y un después para la ciudad.

El final de los apagones

Y es que una de las consecuencias directas de la puesta en marcha de este cable submarino es que Ceuta dejará de verse sumida en sus habituales apagones. Una situación que genera no pocas incomodidades a los vecinos, especialmente a los del extrarradio, que ven como los mismos se repiten de forma continúa en algunos periodos del año, incluso con ceros totales como el sucedido durante la inauguración de la Feria de 2023.

Una obra muy esperada y que se ponía en marcha el verano pasado, ahora solo queda esperar que se cumplan los tiempos y que este cable submarino conecte eléctricamente las dos orillas del Estrecho en apenas un año.