ADMINISTRACIÓN

El acuerdo salarial hasta 2028 divide al sindicalismo: “Se firma el mal menor, pero sigue siendo un mal”

CCOO rechaza el acuerdo “por insuficiente”, al considerar que perpetúa la pérdida de poder adquisitivo acumulada desde 2010 y consolida una dinámica de resignación entre los trabajadores.

El pacto firmado la semana pasada por dos de los sindicatos con mayor representación en la mesa de negociación de la Función Pública cierra el marco salarial y laboral del sector hasta 2028. Aunque su estructura contiene doce puntos, la crítica principal señala que solo uno de ellos, el relativo a la subida salarial, contiene cifras concretas.

Los otros once, subraya CCOO, “no incluyen ni cantidades ni fechas”, lo que los convierte en una declaración de intenciones sin fiscalización posible. Verbos como “impulsar”, “avanzar”, “estudiar” o “procurar” articulan un texto que, según la organización, no garantiza ninguna mejora real más allá del incremento retributivo.

Subida del 11% en cuatro años: insuficiente ante la pérdida del 20%

Una propuesta lejos de la reivindicación sindical inicial

El acuerdo fija una subida del 11% entre 2025 y 2028, distribuida de forma asimétrica:

  • 2025: 2,5%
  • 2026: 1,5% + un 0,5% adicional
  • 2027: 4,5%
  • 2028: 2%

Estas cifras distan de la demanda inicial del conjunto sindical: recuperar parte del 20% de poder adquisitivo perdido desde 2010. Una reclamación que consideraban viable en el contexto económico actual, marcado por una recaudación estatal récord: el Gobierno acumuló en los nueve primeros meses del año lo previsto para todo el ejercicio.

Además, la inflación ya alcanza en 2024 un 3,1%, mientras que el incremento salarial previsto para el próximo año será solo del 2,5%, lo que supone seguir perdiendo poder de compra.

“Momento idóneo” desperdiciado, según CCOO

Bonanza económica y 15 años esperando recuperar derechos

CCOO lamenta que “en el mejor contexto económico posible”, tras quince años de espera, el acuerdo firmado por las otras dos centrales suponga “claudicar a las primeras de cambio”.

La organización señala que el Gobierno se encuentra en una posición financiera favorable y que la clase trabajadora no debería resignarse a aceptar subidas que consideran mínimas, sobre todo cuando la pérdida de derechos es incuestionable desde 2010.

El “mal menor” como filosofía sindical: una crítica frontal

La firma del acuerdo ha reabierto un debate interno: la creciente percepción de que la lucha sindical “carece de valor” y de que “cualquier cosa es mejor que nada”. Según CCOO, esta idea —propia, afirman, de una lógica empresarial que asume como válido cualquier avance mínimo— se ha interiorizado peligrosamente entre los trabajadores.

Aceptar un 2,5% de subida “porque es más que 0%”, denuncian, implica renunciar al concepto de justicia salarial y entregar la negociación a un sentido práctico mal entendido, que no es otra cosa que una “derrota sin resistencia”.

CCOO pide recuperar la conciencia de clase

El sindicato insiste en que la única vía para lograr mejoras significativas es reactivar la capacidad de movilización y recuperar la conciencia de clase, la misma que históricamente permitió avances laborales decisivos.

La firma, en este contexto, supone “un paso más en la senda del declive”, afirman. Y añade: “El mal menor siempre es menor, sí, pero no deja de ser un mal”.