Ceuta volvió a discutir sobre transparencia, pero esta vez el foco no estuvo solo en el presupuesto, sino también en quién puede mirar dentro de él y hasta dónde. La Asamblea aprobó una propuesta del PSOE para crear un portal de ejecución presupuestaria en tiempo real, mientras en paralelo quedaba fuera una enmienda de Carlos Verdejo que pretendía abrir también las cuentas de los grupos parlamentarios.
Antes de llegar a ese debate, Verdejo lanzó su propia enmienda y la hizo girar hacia otro terreno. Quería que la transparencia no se quedara en el Gobierno, sino que también alcanzara a las asignaciones de los grupos políticos, los asesores contratados, sus funciones y los gastos detallados de cada formación.
Su discurso fue directo: si la transparencia no es para todos, no es transparencia. También pidió que los ciudadanos pudieran seguir la actividad parlamentaria con más detalle, desde las propuestas que se presentan hasta cómo se votan. La enmienda cayó, pero dejó una idea flotando en el aire: enseñar unas cuentas sí, esconder otras, no tanto.
Sebastián Guerrero defendió la iniciativa con una idea muy simple: que la gente pueda entender, sin pelearse con informes técnicos, en qué fase van las cuentas públicas. No solo cuánto se presupuesta, sino cuánto se ejecuta de verdad. Y, sobre todo, qué consejerías gastan, qué inversiones avanzan y cuáles se quedan a medio camino.
Para Guerrero, los ciudadanos tienen derecho no solo a conocer cómo se elaboran los presupuestos públicos, sino también cómo se ejecutan y en qué medida se cumplen los compromisos adquiridos por las Administraciones. Señaló que hoy la información sobre la ejecución presupuestaria de Ceuta se ofrece de forma periódica a través de documentos técnicos o informes contables que, aunque cumplen con las obligaciones legales, no siempre resultan accesibles, comprensibles ni fácilmente consultables para la ciudadanía.
El portavoz socialista recordó que en los últimos años numerosas Administraciones públicas de España han avanzado en la implantación de portales de transparencia económica interactivos que permiten consultar la ejecución del presupuesto prácticamente en tiempo real, desglosada por áreas de gobierno, programas y proyectos concretos. Ese tipo de herramientas, dijo, refuerzan la transparencia institucional, facilitan el control democrático y la rendición de cuentas, mejoran la comprensión ciudadana del funcionamiento de la Administración pública e impulsan la participación y la confianza en las instituciones.
Guerrero insistió en que la Ciudad Autónoma de Ceuta dispone de los recursos técnicos y administrativos necesarios para avanzar en esta línea, integrando los datos de su sistema de gestión económica en un portal público, visual y actualizado, accesible desde la web institucional. La publicación estructurada y comprensible de la ejecución presupuestaria permitiría, según dijo, conocer con claridad qué porcentaje de presupuestos se ha ejecutado en cada consejería, qué inversiones están en marcha, qué partidas presentan mayor grado de ejecución y qué proyectos avanzan según lo previsto.
El Grupo Parlamentario Socialista quiere instar al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta a valorar la creación de un portal de ejecución presupuestaria en tiempo real, accesible desde la página web institucional. Ese portal debería permitir consultar de forma clara y visual la ejecución del presupuesto, al menos con los siguientes niveles de información: ejecución global del presupuesto de la ciudad, ejecución desglosada por consejerías y áreas de gobierno, ejecución por programas y partidas presupuestarias principales, y estado de ejecución de inversiones relevantes.
La información, según la propuesta, debe presentarse mediante herramientas visuales y de fácil comprensión, incluyendo gráficos, indicadores de porcentaje de ejecución y comparativas con el presupuesto. Los datos deberían actualizarse con periodicidad mensual o con la mayor frecuencia que permitan los sistemas de gestión económica de la ciudad. El portal debería incluir un apartado específico para el seguimiento ciudadano, que permita consultar de forma sencilla el grado de cumplimiento de las principales partidas presupuestarias e inversiones comprometidas. Y, por último, que se garantice la reutilización de los datos mediante formatos abiertos, en línea con los principios de gobierno abierto y transparencia pública.
VOX aprovechó el turno para poner el dedo en la llaga. Yolanda Merelo no cuestionó la utilidad de un portal más claro, pero sí la credibilidad de quien lo impulsa y la distancia entre las palabras y la gestión real.
“Hay que tener mucha osadía política”, dijo Merelo al dirigirse al PSOE, “para venir aquí a dar lecciones de transparencia cuando los escándalos que rodean al partido a nivel nacional son permanentes”. Su intervención fue una carga frontal contra la credibilidad del grupo socialista, y dejó claro que le costaba creer que fueran a erigirse en referentes de transparencia y buen gobierno.
Pero Merelo no se quedó solo en el reproche. Señaló que aquí, en Ceuta, siguen acumulándose propuestas aprobadas que “duermen el sueño de los justos en un cajón”. Puso como ejemplo la renovación del portal de transparencia de la ciudad, aprobada el 21 de abril de 2025 y todavía sin ejecutar, añadiendo que curiosamente el PSOE votó en contra de esa iniciativa.
En lo que sí coincidió fue en que los ceutíes tienen derecho a saber en qué se gasta hasta el último euro de sus impuestos. Desde VOX, dijo, creen en la transparencia, pero en una transparencia útil, seria y orientada a resolver problemas reales, no en operaciones de maquillaje institucional. “La cuestión no es hacer gráficos más bonitos ni diseñar páginas web más vistosas”, recalcó.
Para Merelo, la verdadera transparencia está en explicar por qué este Gobierno es incapaz de ejecutar inversiones fundamentales. Citó las inversiones en vivienda, que llevan años ejecutándose por debajo del 30%, según refleja el Tribunal de Cuentas desde 2017. También mencionó la actuación de Plaza Nicaragua, que tardó décadas en salir adelante, y cómo la ciudad perdió 3,8 millones de euros de fondos europeos destinados al mercado de terrones por una gestión deficiente.
“Esa es la verdadera fotografía de la ejecución presupuestaria en Ceuta”, dijo. Proyectos eternamente retrasados, inversiones que nunca llegan a materializarse y barriadas abandonadas, mientras el Gobierno se conforma con titulares de prensa y fotografías delante de un cartel de obra.
Merelo recordó que el presupuesto no para de crecer, hasta 423 millones de euros, pero los barrios siguen igual. “Más dinero, más propaganda y los mismos problemas de siempre. Y eso es precisamente lo que genera frustración y desconfianza”. Afirmó que la transparencia no puede convertirse en una cortina de humo para esconder una gestión ineficaz. “De poco sirve enseñar gráficos interactivos si lo que reflejan es incapacidad política y mala gestión del dinero público”.
El grupo de VOX tiene claras las prioridades, dijo: el dinero de los ceutíes debe destinarse primero a mejorar la vida de los españoles de a pie, reforzar servicios esenciales, recuperar barriadas y generar oportunidades reales para quienes trabajan y levantan la ciudad. Por eso, aunque no se opondrían a un mayor acceso a la información presupuestaria, tampoco participarían en lo que llamaron un “ejercicio de hipocresía política”.
Ante la falta de credibilidad de quienes presentan la iniciativa y el profundo escepticismo que les produce la gestión económica del Gobierno, el Grupo Parlamentario VOX se abstuvo.
Ceuta Ya! anunció su voto favorable a la iniciativa.
El PP, por boca de Kissy Chandiramani, consejera de Hacienda y diputada, apoyó la propuesta y aseguró: “Vamos a apoyar la propuesta. Muchas gracias, no te preocupes”. Chandiramani explicó que en la mayoría de las aplicaciones informáticas que utiliza la Ciudad se trata de plataformas elaboradas por el propio Ministerio de Administraciones Públicas y de Avances Digitales y Desarrollo Digital, y lo que hace la Ciudad Autónoma de Ceuta es adherirse a esa plataforma.
La consejera se refirió al portal donde se gestionan las facturas de la ciudad, y también al portal de transparencia. La Ciudad Autónoma no tiene un portal de transparencia propio, sino que se aprovecha de los recursos que el propio Estado pone a disposición de ayuntamientos y comunidades autónomas para no duplicar el trabajo. En el ámbito de la gestión de expedientes administrativos y en el ámbito digital, utilizan una aplicación llamada Greta, desarrollada por los propios técnicos del Estado.
A través de las diferentes plataformas del propio Ministerio, a las que la Ciudad se suscribe en cuanto salen, se va dando conocimiento de cuál es la ejecución de presupuestos, pero no solamente eso, sino en qué situación de pago se encuentra la factura, cómo se hace la contratación pública de la Ciudad Autónoma y cuál es la deuda que tiene. Toda esa información se va dando en ese portal de transparencia que, como dijo y reiteró, es del propio Estado y no de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Por eso van a votar a favor de la propuesta. “Todo lo que sea transparencia evidentemente estamos de acuerdo”.
A Carlos Verdejo, Chandiramani le dijo para que quedara claro y que todos los ciudadanos sepan dónde va cada euro, que los grupos políticos tienen una normativa en las bases de ejecución del presupuesto donde se indica dónde pueden gastar cada euro que se les asigna por el número de diputados que tienen en la Asamblea. Tienen una cantidad asignada para la contratación de personal que les apoya y eso es de libre elección por parte del propio grupo parlamentario, y ahí cada uno dirá a quién tiene, si lo quiere decir o no.
Verdejo hacía referencia a que todo eso debería ser transparente, pero Chandiramani le respondió que en el ámbito de la transparencia también hay que respetar la protección de datos, porque si no se respetase estarían cometiendo un delito. “Hay que equilibrar los derechos de todas las partes”.
En su réplica, Guerrero agradeció a los grupos que van a votar favorablemente la propuesta. A Yolanda Merelo le dijo que ante sus acusaciones no iba a hablar de lo que está bajo procesos judiciales. “Tenemos un año, si Dios quiere, para ver dónde desemboca todo y podemos debatirlo aquí”. Tampoco iba a utilizar más ese tipo de argumentos, porque no es su estilo. Pero añadió que, por lo que le había oído, ella está completamente de acuerdo con su propuesta. “Yo le agradezco muchísimo la atención”.
Al final, la propuesta salió adelante con 16 votos favorables, uno en contra —el de Carlos Verdejo— y cuatro abstenciones (dos de VOX y dos de los otros diputados no adscritos). El debate dejó algo más que una votación: volvió a poner sobre la mesa la vieja pregunta de siempre en política, cuánto se muestra, cuánto se oculta y quién decide dónde empieza una cosa y termina la otra.
