COLAPSO SANITARIO

Solidaridad denuncia un “caos de gestión” en el CETI

Inmediaciones del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes. CETI: Mohamed Ettouileb

El sindicato alerta de un grave problema de salud pública y reclama una intervención urgente de la Delegación del Gobierno ante las condiciones precarias de trabajo en el centro

El sindicato Solidaridad ha reclamado una intervención inmediata de la Delegación del Gobierno para “poner orden en el caos de gestión” que, según denuncia, se vive actualmente en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta. La organización sindical advierte de que el centro se encuentra colapsado por el elevado número de inmigrantes ilegales que han accedido a la ciudad en las últimas semanas, una situación que ha derivado en condiciones de trabajo precarias para los empleados y en un escenario que califican directamente como un problema de salud pública.

Un CETI desbordado y sin recursos suficientes

Desde Solidaridad subrayan que el CETI se encuentra completamente desbordado, tanto por la saturación de residentes como por la falta de personal y de medios materiales. El sindicato considera que la gestión actual del centro ha generado un escenario caótico que afecta de manera directa a los trabajadores, especialmente al personal sanitario, que debe atender a un volumen de personas muy superior al que permiten los recursos disponibles.

La organización insiste en que no se han adoptado medidas eficaces para reforzar el servicio, pese a que la situación de colapso es conocida desde hace semanas. Esta falta de respuesta institucional, señalan, está teniendo consecuencias graves tanto para los profesionales como para los propios residentes del centro.

Una sola enfermera para casi mil residentes

Uno de los datos más alarmantes que denuncia el sindicato es que solo una enfermera se encarga de atender a cerca de mil residentes. A esta sobrecarga asistencial se suma, además, una orden de la Dirección del CETI para que el personal sanitario asista a los inmigrantes en un garaje, un espacio que, según Solidaridad, no reúne las mínimas garantías de salubridad.

La coordinadora territorial de Solidaridad, Ana García, alerta de que “estamos hablando de profesionales sanitarios obligados a trabajar en un garaje, en condiciones deplorables de higiene, sin material suficiente y bajo presión constante”. A su juicio, lo más grave es que, en lugar de reforzar el servicio con más personal y recursos, la respuesta de la Dirección esté siendo la amenaza y la presión sobre los trabajadores.

Presiones al personal sanitario

El sindicato denuncia que las exigencias impuestas al personal sanitario no solo vulneran los derechos laborales, sino que comprometen la seguridad asistencial. García condena que se someta a los profesionales a una situación límite y recalca que “cuidar no puede convertirse en un castigo” para quienes desempeñan su labor en el CETI.

Desde Solidaridad insisten en que la falta de espacios adecuados, la escasez de material y la presión constante crean un entorno de trabajo insostenible que puede tener consecuencias muy graves. “Si ocurre una desgracia, no será por falta de avisos”, advierte la coordinadora territorial.

Un problema de salud pública y responsabilidad institucional

Para Ana García, la situación del CETI no es un problema ideológico ni político, sino un asunto que afecta de lleno a la salud pública, a los derechos laborales y a la responsabilidad institucional. El sindicato recalca que mantener estas condiciones de atención sanitaria supone un riesgo evidente, tanto para los residentes como para los profesionales que los atienden.

Solidaridad considera imprescindible que las administraciones competentes asuman su responsabilidad y actúen con urgencia para evitar que el problema siga agravándose.

Exigencia de soluciones inmediatas

El sindicato ha sido claro en sus demandas. “Exigimos soluciones inmediatas: más personal, espacios adecuados, recursos suficientes y el fin de cualquier presión al personal sanitario”, reclama García. Asimismo, advierte a los responsables políticos y administrativos de que no se puede mirar hacia otro lado mientras los problemas en el CETI continúan creciendo.

Solidaridad apostilla que “la situación actual del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta requiere una respuesta inmediata y contundente, que garantice unas condiciones de trabajo dignas para los empleados y una atención sanitaria segura para las personas alojadas en el centro”.