La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Ceuta vuelve a alertar sobre la crítica situación que se vive en los espigones fronterizos del Tarajal y Benzú, donde se ha intensificado la llegada de migrantes a nado, incluidos menores no acompañados, sin que se adopten medidas eficaces por parte del Estado, tal y como Ceuta Televisión les contó la pasada semana. Los agentes, desbordados y sin medios, arriesgan sus vidas a diario mientras acumulan jornadas extenuantes y sufren el abandono institucional.
Un drama humanitario que se repite cada verano
La presión migratoria por vía marítima vuelve a sacudir los espigones de Ceuta. En los últimos días, el fenómeno de los conocidos como “nadadores” ha vuelto a cobrar fuerza, con decenas de personas intentando acceder a nado a la ciudad autónoma desde Marruecos, especialmente por las zonas de Tarajal y Benzú.
Según denuncia la AUGC de Ceuta, entre los migrantes se encuentran numerosos menores no acompañados, como en la noche en la que 54 menores lograron llegar a nado en un solo episodio. Lejos de ser una situación puntual, este fenómeno se intensifica cada verano y deja tras de sí un balance trágico: al menos 16 personas han perdido la vida en lo que va de año en las aguas que rodean los espigones.
📺 AUGC-COMUNICA 📺
— AUGC Guardia Civil 🇪🇸 (@AUGC_Comunica) August 5, 2025
El Secretario General Provincial de @AUGC_Ceuta interviene en Telemadrid para denunciar el abandono institucional que sufren los guardias civiles ante la grave crisis humanitaria en el Espigón del Tarajal.
Tras 16 fallecidos este año en el Estrecho y la… pic.twitter.com/ot66IssvIG
Guardias civiles al límite, sin medios ni apoyo
La Asociación Unificada de Guardias Civiles subraya que los agentes destinados a esta frontera están “completamente desbordados”. A diario, se enfrentan a situaciones de riesgo extremo, sin los recursos materiales ni humanos adecuados, y con una carga física y emocional que supera los límites profesionales.
A esto se suma la falta de reconocimiento oficial de su labor como una profesión de riesgo. La AUGC recuerda que sin esta calificación los agentes carecen de una protección adecuada, así como de compensaciones salariales y jubilaciones dignas. “No contamos con los derechos que esta situación requiere”, denuncian desde la asociación.
“Espigones de la muerte”: una frontera sin solución
Los espigones del Tarajal y Benzú, conocidos por la AUGC como los “espigones de la muerte”, se han convertido en un símbolo de la frontera abandonada. Pese a las continuas alertas y solicitudes de intervención, las autoridades competentes no han adoptado medidas estructurales para frenar el drama.
Según la asociación, el problema se agrava por la inacción política, que se traduce en meras felicitaciones públicas a los agentes sin ninguna respuesta efectiva. “Las felicitaciones públicas no salvan vidas. Necesitamos hechos y acciones, no palabras”, recalcan desde la AUGC.
Peticiones urgentes al Estado: más agentes, infraestructuras y colaboración internacional
Ante el deterioro progresivo de la situación, la AUGC Ceuta vuelve a exigir una respuesta inmediata del Estado. Entre las medidas urgentes que reclama la asociación se encuentran:
- Refuerzo inmediato de medios humanos y materiales, incluyendo el envío de al menos 200 agentes adicionales, además de más efectivos del Servicio Marítimo y de los Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas (GEAS).
- Ampliación de los espigones del Tarajal y Benzú con el objetivo de generar un efecto disuasorio real y evitar nuevas muertes.
- Reconocimiento oficial del carácter de riesgo del trabajo de los guardias civiles, con el fin de lograr una jubilación digna y la equiparación salarial completa.
- Declaración de Zona de Especial Singularidad, que permitiría canalizar recursos extraordinarios frente a fenómenos como la inmigración irregular, el tráfico de personas y el narcotráfico.
- Colaboración efectiva y continuada con Marruecos, para actuar en origen y evitar nuevas salidas arriesgadas por mar.
La frontera sur de Europa, en abandono
AUGC Ceuta advierte que la situación no es nueva, pero sí cada vez más insostenible. “Cada verano volvemos a vivir las mismas escenas, y cada año pagamos con vidas humanas el abandono institucional”, aseguran.
Mientras tanto, los agentes continúan trabajando en condiciones extremas, arriesgando su integridad sin saber si contarán con apoyo real por parte de las administraciones. La asociación hace un llamamiento urgente a que se abandone la retórica política y se pase a la acción inmediata, antes de que nuevas tragedias vuelvan a teñir de luto las aguas de Ceuta.





