jueves. 04.06.2026

La crisis humanitaria que se vive cada verano en el espigón del Tarajal y en la zona de Benzú ha vuelto a estallar. La Asociación Unificada de Guardias Civiles -AUGC- de Ceuta ha denunciado públicamente el abandono institucional que, aseguran, sufre el cuerpo ante la presión migratoria, especialmente con la llegada de "nadadores", entre ellos numerosos menores no acompañados que arriesgan su vida intentando alcanzar la costa ceutí.

En los últimos días se ha intensificado este fenómeno, con decenas de llegadas nocturnas y episodios de especial gravedad, como el registrado recientemente con la entrada de 54 menores en una sola noche.  Así, solo este viernes accedieron a la ciudad 54 menores extranjeros no acompañados, lo que eleva la cifra total de acogidos a cerca de 500 y sitúa la sobreocupación por encima del 400 por ciento. El 75 por ciento de estos menores están siendo atendidos en instalaciones de emergencia.

Según la AUGC, al menos 16 personas han perdido la vida este año en las aguas cercanas a los espigones, un balance trágico que refleja la dimensión del drama.

Agosto, fecha estimada para el traslado de los menores

El incremento de las llegadas coincide con una nueva paralización del proceso de traslado de menores a otras autonomías, inicialmente previsto para junio y ahora aplazado al menos hasta agosto. La falta de acuerdo político y el boicot de varias comunidades a la Conferencia Sectorial de Juventud e Infancia han agravado una situación ya insostenible, según denuncia el Gobierno ceutí.

Medidas urgentes, “soluciones reales”

Los agentes que prestan servicio en estas zonas denuncian, desde la AUGC, que se encuentran completamente desbordados, sin recursos materiales adecuados y sometidos a jornadas maratonianas bajo condiciones físicas y emocionales extremas. A ello se suma, según la organización, la falta de reconocimiento institucional de su labor como profesión de riesgo, lo que impide mejoras laborales, jubilación digna y compensaciones proporcionales al trabajo que desempeñan.

"La clase política se limita a ofrecer felicitaciones públicas sin acompañarlas de soluciones reales. Las felicitaciones no salvan vidas", ha subrayado la AUGC Ceuta, que reclama medidas urgentes para frenar la situación. Y entre sus exigencias destacan:

- Refuerzo inmediato de medios humanos y materiales, con al menos 200 agentes adicionales, así como un mayor despliegue del Servicio Marítimo y de los GEAS (Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas).

- Ampliación de los espigones del Tarajal y Benzú, calificados como "espigones de la muerte", para lograr un efecto disuasorio.

- Reconocimiento de los guardias civiles como trabajadores en situación de riesgo.

- Declaración de Ceuta como Zona de Especial Singularidad, que permita dotar a la ciudad de recursos extraordinarios frente a la presión migratoria y el tráfico ilícito.

- Refuerzo real de la colaboración con las autoridades marroquíes para actuar desde el origen del problema.

Cada verano volvemos a vivir las mismas escenas, y cada año pagamos con vidas humanas el abandono institucional”, concluye la asociación, instando a las administraciones a actuar de forma inmediata y efectiva, advirtiendo de que la inacción no solo pone en peligro a quienes intentan alcanzar Ceuta, sino también a los propios agentes encargados de garantizar la seguridad fronteriza.

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