miércoles. 24.04.2024

El juicio del Caso Emvicesa, procedimiento en el que se investiga la presunta venta de viviendas públicas, ha escrito este jueves uno de sus momentos más intensos con el careo entre el principal acusado en la causa, el exgerente de la empresa municipal de la vivienda Antonio López, y el conocido como Mohamed «El portuario», procesado como presunto mediador en la compraventa de las casas.

El careo, solicitado por el fiscal, ha creado una situación de tensión entre la defensa de López y el Ministerio Público. José María Calero, el letrado del exgerente de Emvicesa, ha tratado de descalificar la declaración de «El portuario» atribuyéndola a los beneficios que habría conseguido gracias a un pacto suscrito por su abogado con la Fiscalía para rebajar su pena. Y es que el acusado de intermediar en las operaciones de venta de las viviendas ha desmentido gran parte de las manifestaciones con las que López ha respondido a las preguntas que a lo largo de la jornada le han formulado su defensa y el fiscal.

«El portuario» ha negado, tal y como había afirmado López para justificar una conversación telefónica intervenida entre ambos, haber tenido nunca ninguna relación comercial con el exgerente de Emvicesa («En la vida he tenido un negocio de relojes»). El presunto intermediario ha explicado que habitualmente participaba en las reuniones en las que López convocaba a los «clientes» que habían pagado y reclamaban la devolución de su dinero ante la evidencia de que no les serían entregadas las viviendas. Durante su intervención, ha llegado a asegurar haber presenciado la entrega de dinero. «Yo siempre he intentado protegerlo, porque sabía que más de uno, si no le devolvía el dinero, le metería mano», ha explicado.

Mohamed «El portuario» también ha negado que la reunión celebrada en un garaje entre López y otros de los presuntos «clientes» de la red tuviera como motivo la compra de la propiedad, tal y como el exgerente había explicado con anterioridad. «No quería comprar el garaje, quería un lugar discreto para devolver el dinero», ha recordado.

 

Acuerdo con el Ministerio Fiscal

La impugnación de la declaración de López sostenida por «El portuario» ha motivado la inmediata reacción del abogado Calero. El letrado de López ha puesto de manifiesto que las declaraciones del intermediario no se sostienen sobre ningún dato objetivo ni prueba documental e, inmediatamente, le ha reprochado un cambio de posición alentado por el acuerdo que su defensa habría alcanzado con el Ministerio Fiscal. «¿No es el pacto con el fiscal lo que la ha llevado a cambiar de posición? –ha preguntado Calero- Me gustaría saber si ese pacto consiste en incriminar a mi cliente para conseguir una pena que no le acarree el ingreso en prisión?».

La intervención del letrado de López ha provocado la protesta del fiscal, aunque, finalmente, el tribunal ha permitido a Calero continuar el interrogatorio. El abogado ha defendido la conveniencia de subrayar la existencia del acuerdo, cuya naturaleza ha descalificado. « La conformidad parcial si no es publica a este letrado le parece ilegal, y si me apura inmoral», ha valorado la defensa del exgerente de Emvicesa.

Tras el revuelo, López se ha negado a responder a más preguntas, algo a lo que tiene derecho en su condición de acusado.

 

«Va a ser eso»

El acuerdo entre algunos de los calificados como «clientes» de la red, acusados de cohecho en el proceso, y el Ministerio Público ya salía a la luz en la primera pregunta que el fiscal formulaba esta tarde a López. El principal acusado en la causa no dudaba en utilizar un tono reprensivo en su respuesta a una pregunta del fiscal sobre las declaraciones de los presuntos «clientes» que le señalan como receptor del dinero que pagaron por las viviendas.

«La respuesta la tiene usted: la respuesta es el pacto que les ha ofrecido la Fiscalía», contestaba López.  «Va a ser eso», espetaba el fiscal al acusado en una réplica inesperada.

El exgerente de la Empresa Municipal de Vivienda se ha enfrentado esta tarde a un intenso interrogatorio de la Fiscalía. El fiscal ha esgrimido una vasta batería de conversaciones telefónicas y mensajes de SMS y Whatsapp que López mantuvo con una serie de interlocutores identificados como «intermediarios» y «clientes».

«Mi relación era de negocios». «La primera vez que lo he visto ha sido en esta sala». «No tengo explicación sobre eso». «No recuerdo su cara». López ha respondido al fiscal con estas afirmaciones cuando ha sido enfrentado a las conversaciones entabladas con algunos de los acusados que le han señalado como la persona que recibía dinero a cambio de facilitar el acceso a una vivienda pública.

Mohamed «El Portuario» señaló durante su declaración en una de las primeras sesiones del juicio a todos los acusados presentes en la sala que, según sostuvo, le habían facilitado dinero para hacerse con una vivienda de Emvicesa. El fiscal ha preguntado a López por cómo interpretaba estas manifestaciones. La respuesta del exgerente ha sido lacónica: «No puedo explicar lo que no sé».

El acusado también ha negado mantener ningún tipo de relación con «Frugui», otro de los presuntos intermediarios, fallecido antes del inicio del juicio. Según López, «Frugui» trató de ponerse en comunicación con él en varias ocasiones, pero, según ha declarado, el único mensaje que guarda es el de una felicitación navideña. «Este señor tenía una fuerte drogadicción y llegaba a ver hasta dragones», ha utilizado el exgerente como argumento.

Un careo con uno de los intermediarios hace estallar al letrado de López, que arremete...