domingo. 16.06.2024

Tras ocho largos meses de su procesión extraordinaria con motivo del 75º aniversario de su coronación canónica, la Virgen de África ha vuelto a salir de su templo este 4 de agosto para ser objeto de una más que acostumbrada (y multitudinaria) ofrenda floral.

Como cada año durante el transcurso de estas mismas fechas, cientos de ceutíes se han dejado ver por los aledaños del santuario patronal para rendir culto a la Alcaldesa Perpetua de Ceuta en vísperas de su día grande. Pese a que el Consejo de Hermandades y Cofradías había citado a los devotos a las ocho y media de la tarde, decenas de ellos optaban por hacer acto de presencia en el lugar con unas cuantas horas de antelación para asegurarse de ser los primeros en presentar sus respetos a la imagen.

El sofocante calor y la humedad no han sido impedimento alguno para todos aquellos incondicionales que, ramo en mano, se han armado de paciencia para guardar cola en la céntrica plaza de África. Al igual que en ocasiones anteriores, la zona ha quedado completamente cubierta por una ingente masa de feligreses, entre los que se encontraban tanto autoridades civiles como militares.

Minutos antes de la hora acordada, sonaban en la zona los primeros compases del himno nacional, que ha hecho las veces de apertura de un acto repleto de sentimiento y fervor al amparo de una puesta en escena verdaderamente impecable.

Los nervios estaban a flor de piel; los más sentidos se dejaban invadir por la emoción durante la eucaristía previa a la entrega de los obsequios florales. Aun no siendo su señora, el Coro del Rocío ha dedicado una salve a la Virgen con posterioridad a la referida misa.

Salvo en contados casos, las presencias institucionales han sido las mismas que las del último verano. Juan Vivas y buena parte de su renovado equipo de Gobierno han acudido sin reservas a una cita que, dada su significancia, era casi obligada. A ellos, se ha sumado el secretario general del PSOE y líder de la oposición, el presidente de VOX Ceuta, el jefe de la Comandancia General y algún que otro peso pesado adicional del gremio castrense.

Después de que las autoridades depositasen sus flores a los pies del carro procesional de la patrona, llegaba el turno de las hermandades. Acto seguido, hacían lo propio los caballas sin filiación cofrade, entre los que se atisbaban participantes de todas condición (y, en algunos casos, de toda confesión).

Cabe señalar que, a pesar de su magnitud, el evento no ha sido más que un simple 'aperitivo' previo a la otra gran cita entre la ciudadanía caballa y su Virgen. Nos referimos, claro está, a la procesión que tendrá lugar este próximo sábado y que cubrirá de pétalos el manto de nuestra Señora a la altura de Jáudenes.

 

Cientos de ceutíes se entregan con esmero y devoción a su patrona en vísperas de su día...