CRISIS MIGRATORIA

Condiciones “infrahumanas” en el CETI: 220 personas confinadas en un garaje sin garantías sanitarias

El CETI, saturado y con los residentes hacinados en el garaje / Mohamed Ettouileb

Sindicatos alertan de la saturación del CETI, la sobreocupación del garaje y el riesgo para residentes y trabajadores

La situación en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) ha alcanzado, según múltiples denuncias sindicales, un nivel crítico. La sobreocupación del centro ha obligado a habilitar espacios provisionales para alojar a los recién llegados, entre ellos el garaje del recinto, donde actualmente permanecen unas 220 personas en condiciones calificadas como “infrahumanas”.

Organizaciones como Satse, Solidaridad y Comisiones Obreras han advertido públicamente de la gravedad de los hechos, señalando tanto el impacto en la atención a las personas migrantes como el deterioro de las condiciones laborales del personal que trabaja en el centro.

El CETI, saturado y con los residentes hacinados en el garaje, durmiendo en literas / Mohamed Ettouileb

Saturación y uso del garaje como espacio residencial improvisado

De acuerdo con las denuncias, el CETI acoge en estos momentos a un número de personas muy superior al previsto, lo que ha derivado en la utilización de espacios no habilitados para la residencia. El garaje del centro se ha convertido en una solución temporal que, según el personal sanitario, se está consolidando como una práctica habitual.

En ese espacio permanecen alrededor de 220 personas que, según los trabajadores, no salen ni siquiera para comer. La comida se les estaría entregando en bolsas dentro del propio garaje por orden expresa de la dirección, prolongando así su permanencia en un entorno que no reúne condiciones técnicas ni sanitarias para albergar residentes.

La situación higiénica es descrita como “totalmente caótica”. En el suelo se han colocado colchones sin orden ni separación adecuada. La falta de espacio es tal que, según las denuncias, hasta tres personas llegan a dormir en un mismo colchón, debido a que no caben más en la superficie disponible.

El CETI, saturado y con los residentes hacinados en el garaje / Mohamed Ettouileb

Exigencia de intervención inmediata

El sindicato Solidaridad ha reclamado una intervención urgente por parte de la Delegación del Gobierno para “poner orden en el caos de gestión del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes”. Entre sus principales preocupaciones figura el hecho de que solo haya una enfermera para atender a casi mil residentes.

Asimismo, critican que la dirección haya dado instrucciones para asistir a los inmigrantes en el garaje, un espacio que, según subrayan, carece de las mínimas garantías de salubridad.

Por su parte, la Secretaría General de Comisiones Obreras ha denunciado la grave situación derivada de la saturación experimentada en las últimas semanas. CCOO sostiene que la sobreocupación ha alcanzado niveles inaceptables, afectando directamente tanto a las condiciones laborales del personal como a la calidad de la atención que reciben las personas migrantes acogidas.

El CETI, saturado y con los residentes hacinados en el garaje / Mohamed Ettouileb

Personal al límite y sin refuerzos

Los sindicatos alertan de que el personal del CETI —sanitario, asistencial, seguridad privada, servicios de cocina y alimentación, traductores, mantenimiento y servicios jurídicos— desarrolla su labor en condiciones extremadamente difíciles.

Según denuncian, no cuentan con los medios ni el refuerzo humano necesario para afrontar la presión constante derivada de la llegada masiva de personas migrantes. Esta situación, insisten, repercute tanto en la prestación de los servicios como en la seguridad de trabajadores y residentes.

Atención sanitaria en un espacio “ilegal e insalubre”

Uno de los aspectos más preocupantes señalados por los trabajadores es la pretensión de la dirección del centro de que la enfermera se desplace al garaje para atender a los residentes allí confinados.

Los empleados recalcan que el garaje no reúne condiciones higiénico-sanitarias de ningún tipo y que prestar asistencia sanitaria en ese entorno sería, además de antihigiénico, totalmente ilegal. Subrayan que no está preparado para ningún tipo de intervención clínica, ni siquiera básica.

La atención en ese espacio, advierten, supone un riesgo evidente tanto para los pacientes como para los profesionales, al carecer de garantías mínimas de higiene y seguridad.

El CETI, saturado y con los residentes hacinados en el garaje / Mohamed Ettouileb

Sin medios ante una urgencia vital

La gravedad del escenario se incrementa al considerar la falta de equipamiento sanitario en el garaje. Entre este espacio y el consultorio de enfermería y medicina del centro apenas hay dos minutos andando, y es en ese consultorio donde se encuentra todo el material y el aparataje necesario para una atención adecuada.

En el garaje, en cambio, no existe ningún medio técnico. No hay electrocardiograma, ni palos de gotero, ni equipamiento básico para actuar ante una emergencia sanitaria. Los trabajadores advierten de que, en caso de una urgencia vital —como un infarto o una hemorragia grave—, no se podría intervenir con garantías en ese lugar.

Una situación que exige medidas inmediatas

Las organizaciones sindicales coinciden en que la situación actual del CETI requiere actuaciones urgentes. La utilización del garaje como zona residencial improvisada, la falta de condiciones mínimas de habitabilidad, la carencia de medios sanitarios adecuados y la sobrecarga del personal configuran, según las denuncias, un escenario insostenible.

La saturación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes no solo afecta a quienes allí residen, sino también a los trabajadores que desempeñan su labor sin los recursos necesarios. Los sindicatos reclaman una respuesta inmediata de las autoridades competentes para garantizar condiciones dignas y seguras tanto para los residentes como para el personal del centro