La Biblioteca Pública Adolfo Suárez acogió esta tarde una conferencia organizada por el Colegio de la Psicología, bajo el título “El corazón invisible: la resiliencia de los hermanos”, impartida por el psicólogo Javier García Núñez. Una charla centrada en un tema habitualmente silenciado: el papel de los hermanos en familias donde existe una persona con discapacidad, y el proceso emocional que atraviesan a lo largo de su desarrollo.
Resiliencia: un concepto necesario para entender el impacto emocional
Según explicó García Núñez, la resiliencia es “la capacidad que tenemos las personas para superarnos o para retomar nuestra vida después de un impacto”. Un concepto que, como recordó, procede de la física: “cuando un objeto está bajo presión y lo sueltas, recupera su forma original”. Para ilustrarlo, comparó la resiliencia humana con una esponja de baño que vuelve a su estado tras ser comprimida.
El psicólogo señaló que esta capacidad resulta clave para comprender cómo los hermanos procesan los cambios que surgen en el entorno familiar ante la presencia de una persona con discapacidad.
El papel invisible dentro del núcleo familiar
García Núñez explicó que, cuando se habla de discapacidad, se tiende a centrar la atención en la persona afectada y, en segundo lugar, en los padres. Los hermanos quedan relegados a un “tercer eslabón”, pese a ser parte fundamental del núcleo familiar.
“No se suele abordar directamente su vivencia”, afirmó, recordando que la charla está dirigida a profesionales, familias, padres, estudiantes o cualquier persona interesada en conocer las emociones y las necesidades que atraviesan estos jóvenes.
El “viaje emocional” de los hermanos
El psicólogo describe este proceso como un “viaje emocional” marcado por emociones frecuentemente contradictorias. Los hermanos pueden experimentar rabia, sentir que “les roban la infancia” o percibir que reciben menos atención por parte de los padres. Emociones que, subraya, deben normalizarse como parte habitual del desarrollo.
No obstante, este proceso no siempre concluye en aceptación. García Núñez advierte que algunos hermanos “se bajan del vagón” y quedan atrapados en el resentimiento. También existe el riesgo de sobrecarga, especialmente cuando desde pequeños se les atribuyen tareas de cuidado que no pueden asumir.
La atención familiar y el equilibrio necesario
Sobre la dinámica familiar, el psicólogo señala que la prioridad instintiva de los padres es atender a la persona con discapacidad: “Tú proteges a la persona más débil”. Sin embargo, recuerda que los hermanos también demandan atención y necesitan comprender qué ocurre en su hogar.
Informar desde el principio
Uno de los mensajes centrales de la charla es la importancia de informar a los hermanos desde edades tempranas. García Núñez compartió el ejemplo de una joven que, a los tres años, ya percibía que su hermana era distinta. “Si nadie le hubiese contado nada, habría sacado sus propias conclusiones”, apuntó.
Informar, añadió, ayuda a que los hermanos entiendan qué pueden esperar y cuál es su papel dentro de la familia, siempre evitando la sobrecarga y fomentando una colaboración equilibrada.
Contexto del Día Mundial de las Personas con Discapacidad
La elección del tema no es casual. La actividad se celebra en vísperas del Día Mundial de las Personas con Discapacidad, una jornada en la que habitualmente se habla de cuidadores y familias, pero no de estos miembros “invisibles”. El psicólogo adelantó que el próximo año podrían abordar otro aspecto poco tratado: el impacto de la discapacidad en la relación de pareja de los padres.



