martes. 18.06.2024

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) ha expresado esta mañana  su más "enérgica condena ante la agresión y las amenazas verbales sufridas por una médico de familia y una residente de cuarto año en el Centro de Salud de Otero. Las profesionales afectadas presentaron durante la tarde de ayer la correspondiente denuncia en la comisaría".

Desde INGESA, "condenamos enérgicamente cualquier acto de violencia contra nuestros profesionales sanitarios. Este tipo de conductas son inaceptables y socavan la seguridad y el respeto que debe prevalecer en los entornos de atención médica. Ambas profesionales sanitarias notificaron la agresión y se activó el protocolo antiagresiones del INGESA. Este protocolo incluye la notificación del suceso al servicio de Medicina Preventiva y la presentación de una denuncia en la comisaría. La institución cuenta con procedimientos establecidos para ofrecer asesoramiento y apoyo a las víctimas de agresiones. Además, facilita los medios para emprender las acciones legales pertinentes, garantizando en todo momento el anonimato de las víctimas".

Desde 2017, "INGESA dispone de la figura del interlocutor policial sanitario, un canal directo de comunicación para informar sobre cualquier tipo de agresión que suceda en nuestros centros. Este mecanismo refuerza la seguridad y protección de nuestros profesionales, asegurando una respuesta rápida y efectiva ante cualquier incidente".

INGESA quiere recordar "que un delito no denunciado es un delito no conocido por las Autoridades y por lo tanto es un delito que «no existe». Cuando las agresiones no son denunciadas por los profesionales de la salud, quedan silenciadas y sus responsables impunes, propiciándose la reincidencia de estos. Las agresiones verbales a los profesionales de la salud también pueden ser denunciadas. Los insultos y amenazas no denunciados hoy podrían convertirse en una agresión mañana".

INGESA reitera su compromiso "en la lucha contra cualquier tipo de violencia hacia los profesionales sanitarios y seguirá trabajando incansablemente para garantizar un entorno de trabajo seguro y respetuoso para todos sus empleados".

Las doctoras agredidas denuncian los hechos ante la Policía, según INGESA