Han pasado más de dos meses desde que Emvicesa celebró su primer sorteo público de viviendas en una década, y la ilusión inicial de muchos de los beneficiarios empieza a transformarse en incertidumbre. Los adjudicatarios de las promociones sorteadas el pasado 25 de julio -en Serrano Orive, calle Solís y Monte Hacho- aseguran que, desde entonces, no han recibido ningún tipo de comunicación oficial ni instrucciones sobre los siguientes pasos del proceso.
“Llamamos una y otra vez, pero no nos dicen nada. Simplemente que se reúnen en lunes, el lunes nos dicen que el miércoles y así..”, cuenta una de las jóvenes seleccionados para una de las viviendas en alquiler en Serrano Orive. “Han pasado dos meses y no sabemos nada. No hay fechas, ni información en las llamadas”.
Silencio administrativo y falta de respuesta
Según varios de los adjudicatarios consultados, los intentos por contactar con la empresa municipal han resultado infructuosos. “En Emvicesa nadie nos aclara nada. Nos dicen que ya nos llamarán, pero mientras tanto seguimos igual”, lamenta otro afectado.
Algunos beneficiarios han acudido incluso a la sede de la empresa para pedir información presencialmente, sin obtener más que respuestas genéricas sobre la “tramitación interna” del proceso.
El sorteo, que tuvo lugar ante notario en la Biblioteca Pública del Estado Adolfo Suárez, marcó el regreso a los sorteos públicos de vivienda tras casi una década sin convocatorias. En total, se adjudicaron 22 inmuebles: 17 en régimen de alquiler para jóvenes menores de 35 años en la calle Serrano Orive, cuatro de venta libre en la calle Solís y una vivienda protegida en Monte Hacho.
Promesas de transparencia
El gerente de Emvicesa, Santiago Ramírez, destacó durante el acto que este procedimiento buscaba precisamente recuperar la transparencia y la confianza ciudadana en la gestión pública de vivienda, después de años marcados por la opacidad y los casos judiciales del pasado.
Sin embargo, el prolongado silencio posterior ha generado inquietud entre los beneficiarios, que esperaban un proceso más ágil. “Se habló de transparencia, pero no sabemos nada”, lamenta una de las adjudicatarias.
Un proceso que no avanza
Fuentes cercanas al proceso apuntan que la demora podría deberse a cuestiones administrativas relacionadas con la formalización de los contratos. No obstante, Emvicesa no ha emitido hasta el momento ningún comunicado público, o privado para los beneficiarios, ofreciendo información.
En el caso de las viviendas de alquiler para jóvenes, la convocatoria establecía que los contratos tendrían una duración limitada hasta que el inquilino cumpla los 35 años. Muchos de los beneficiarios contaban con acceder a su vivienda antes de final de verano, pero el proceso parece estar paralizado.
Mientras tanto, los adjudicatarios continúan esperando una llamada o una notificación que les confirme cuándo podrán formalizar el acceso a las viviendas que, hace ya dos meses, les fueron asignadas por sorteo.

