viernes. 12.04.2024

Tras la victoria de Francia en el Mundial de 1998, una crónica periodística destacaba que el hijo de unos emigrantes argelinos había vuelto a llenar los Campos Elíseos como solo antes lo había hecho el general De Gaulle tras la liberación de París: Zinedine Zidane. Sirva esta metáfora con el más universal de los deportes para explicar el sentido del Día Mundial de la Diversidad; para señalar porque lo diferente no tiene porque servir para el enfrentamiento sino que puede fortalecernos como sociedad. En ello insiste Hamed Alí, de Cruz Roja Española.

 

Este martes se ha celebrado el Día Mundial de la Diversidad: algo que hay que explicar, que debe debatirse y hacerlo desde distintos aspectos, y abordándolo no solo desde la óptica de un sólo colectivo, sino desde diversos puntos de vista.

 

Miramar Bajo ha acogido una actividad del Proyecto de Intervención Cultural Intercomunitaria, cofinanciado por Ciudad Autónoma, Cruz Roja y Fundación La Caixa, en la que han participado tanto menores como inmigrantes, personal de asociaciones o vecinos de La Almadraba, una de las dos zonas de actuación de dicho proyecto en Ceuta, como explica su coordinadora, Sandra Ros.

 

El acto ha concluído con la elaboración de un mural y varias pinturas.

El irresistible encanto de la diferencia