sábado. 02.03.2024

Puede que sea por ese carácter anárquico inherente a si mismo, pero una vez más Momo se ha vuelto a meter en los terrenos de Cuaresma. Con los varales ya limpiándose, con las primeras tallas midiéndose, sin embargo el Carnaval se resiste a irse. Hasta el punto de que una de las representantes de su faceta más canalla,  irreverente y libre, el de la calle, lo ha pregonado un día después del Miércoles de Ceniza. María Dolores García, “Lola la de la Biblioteca”, saludaba a un carnaval en el que entiende que la mujer no solo tiene sitio, sino que es parte imprescindible de el.

 

 

No faltaron alusiones a su otra gran pasión, la literatura. Pero a fin de cuentas, escogió versos de esa literatura popular, de ese “juntar cuatro mesas y ponernos a cantar”. Homenaje al carnaval por parte de una carnavalera que reivindicaba que volvieran comparsas como la femenina de la familia Sánchez Bagglieto (que interpretó parte del repertorio de “Carta Blanca”) o poner versos de Anglada en la desgarradora voz de Estefanía Pérez “Ebhel”. Y un guiño a todas las mujeres que han aportado su granito de arena al carnaval.

 

 

Dolores García, desde este jueves “Lola la Pregonera”, se representó como una especie de Mujer Muerta resucitada, una suerte de diosa del carnaval que no dejó escapar la opción de golpear conciencia. Con un perenne homenaje a las modistas y un grito, para finalizar, que ya es costumbre pero no pierde fuerza: Ni una más, ni una menos. Un pregón con “conga” incluido y que acaba con un hermoso pasodoble de la comparsa “El tren de la vida” cantado en mitad del teatro en homenaje a García. No se enfade, Doña Cuaresma. Momo, sus hombres y sus mujeres son así. Así que, una vez más y siguiendo el mandato de la pregonera, nos vemos en la calle. A poder ser, disfrazados

Feminismo, inclusión y montañas que resucitan para dar la bienvenida al Carnaval