martes. 27.02.2024

 

 

La estampa bien podría ser la de hace diez años, veinte o perdernos en la misma noche de los tiempos. Una foto que se repite generación tras generación: Santa María de África en la puerta de su Iglesia, como preludio de la procesión de cada 5 de agosto.

 

 

Una misa en un templo abarrotado, concelebrada por el Obispo Zornoza y todos los miembros del clero ceutí; en las horas previas a la primera visita de un presidente de la Conferencia Episcopal a Ceuta, a cargo del arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez. Y fuera, decenas, tal vez cientos de personas, aguardando pacientemente para el comienzo de la Ofrenda Floral en honor de la Patrona.

 

Una ofrenda floral en la que no pasa inadvertido el 600 aniversario desde la solicitud para que Ceuta tuviese una patrona. Y la estampa clásica, costumbrista, repetida y entrañable; el "Salve Regina" para dar paso a la imagen a la entrega de flores. Primero, las autoridades civiles. Todos los grupos políticos, a excepción de MDyC, depositando a continuación flores. Y, acto seguido, la ciudadanía. Jóvenes, mayores; de Ceuta, foráneos; residentes en la ciudad o en la Península. La fuerza de la costumbre. Ceuta, un 4 de agosto más, con flores a la Virgen.

Flores a la Virgen en las vísperas del 5 de agosto