El sumario de la Operación Hades -al que ha accedido este medio y cuyo contenido está desgranando en sucesivas entregas- no solo relata las operativas de tráfico de hachís llevadas a cabo por dos organizaciones asentadas en Ceuta, que llevaban a la península la droga traída de Marruecos, tanto a través de la frontera como de un narcotúnel encontrado en el Polígono de Alborán, pegado a la valla con el país vecino. Las miles de páginas y los vídeos de declaraciones contenidos en la investigación también ponen sobre la mesa lo incautado en los domicilios de los implicados, cuestión que se reseñará a lo largo de este artículo empleando alias creados ex profeso para no revelar la identidad de la mayoría de implicados, aún pendientes de juicio.
En este sentido destaca en los informes de entrada y registro la pistola hallada en el domicilio de Mohamed Mohamed Ali Duas, diputado del MDyC -ahora suspendido de militancia-, funcionario de prisiones y supuesto miembro capital en una de las dos tramas detectadas por el Servicio de Asuntos Internos (SAI).
El arma, que apareció en el cajón de un vestidor, es una Ceska Zbrojovka CZ P-09 9x19 que ha quedado intervenida por la Benemérita. El detenido, actualmente en prisión provisional, dispone de dos licencias y la pistola está registrada a su nombre, por lo que no hay ilegalidad alguna en que la tuviera. Sin embargo, cabe reseñar que los funcionarios de prisiones no llevan armas de fuego, como tampoco suele ser habitual que lo hagan los representantes políticos en la Asamblea.
No es la única pistola aparecida en los registros, pero sí es la única para la que su propietario tenía licencia. Y es que, en el domicilio de H.M.M. ('Chakor), que tiene adjudicada una agencia de viajes en la estación marítima, apareció una Walter PPK, sin munición, pero también sin permiso de uso. Un arma similar al que el agente James Bond utiliza en los libros y películas de la saga '007'.
El análisis de la documentación revela también la disputa que Ali Duas mantiene con la Audiencia Nacional -donde se instruye la causa- para tratar que se devuelva a su familia un vehículo Mercedes que le han incautado. Por el momento, a pesar de argumentar su representación legal que es necesario para los desplazamientos laborales y personales de sus allegados, el coche permanece incautado.
Lo mismo le pasa al conductor del camión que fue cazado con hachís en junio de 2023, un conocido transportista local, J.J.C.G. ('Barbas'), al que se le retiró la cabeza tractora y el remolque en el que llevaba casi dos toneladas (1.977 kilos) de hachís camino de Málaga. A pesar de sus intentos por argumentar que ese vehículo es el medio de vida de la familia, no ha logrado por el momento su devolución, algo que sí ha conseguido uno de los guardias civiles presuntamente involucrados, A.A.A ('Pila'), a cuyos allegados ha sido restituida una furgoneta.
No han devuelto los agentes -tampoco consta que se haya solicitado-, por su carácter ilícito, la cocaína que el mecánico que preparaba los dobles fondos de los camiones en un polígono de la provincia de Sevilla tenía. En el domicilio de A.M.H.A. ('Sevillano'), los agentes encontraron dos bolsas que rondaban los diez gramos de polvo blanco, lo que hace indicar que no estaba destinada a la venta. También se incautaron, en el mismo lugar, de una pequeñísima cantidad de hachís.
Un chalé y mucho dinero
Otra de las aprehensiones llamativas es la de un chalé en Chicalana, propiedad de los padres del que se considera principal compinche policial de la organización, el guardia civil R.G.V. ('Calambre'). A los investigadores no les hizo falta contar ni siquiera con informe de Hacienda o del Catastro para localizarlo. Un salto de la alarma instalada le mandó un SMS al móvil que tenía pinchado. En la ubicación de la parcela, con un exiguo valor catastral de 60.000 euros, se encontraron un domicilio de 213 metros cuadrados construidos y más de 2.000 metros de finca, cuya reforma habría pagado el agente.
Finalmente, destaca en el capítulo de entradas y registros más de 200.000 euros en efectivo en la caja fuerte de H.T.B., ('Porteador'), uno de los miembros clave de la primera organización asociada al narcotúnel. Así lo confesó -su integración en la trama- en la segunda declaración que realizó ante la jueza, María Tardón, del Juzgado de Instrucción Central Número 3 de la Audiencia Nacional. Igualmente quiso justificar entonces que los billetes presentes en su domicilio procedían de un negocio legal. Su defensa ha aportado un extracto bancario en el que figura el ingreso de esa cantidad, cuyo destino -decomiso definitivo o devolución- tendrá que decidir el tribunal cuando llegue la sentencia.


