jueves. 04.06.2026

Las graves inundaciones registradas en Mozambique han causado al menos 146 fallecidos, casi 821.000 personas afectadas y el desplazamiento de cerca de 400.000 habitantes, según datos de las autoridades locales y de ACNUR. En este contexto de emergencia humanitaria,

Las fuertes lluvias e inundaciones en Mozambique han desencadenado una crisis humanitaria de gran magnitud. Además de las víctimas mortales y el elevado número de personas afectadas y desplazadas, la situación sanitaria se ha visto seriamente comprometida, con riesgos añadidos que van desde la propagación de enfermedades contagiosas hasta amenazas menos habituales, como ataques de cocodrilos en zonas inundadas.

Ante este escenario, Julián Domínguez, médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, ya se encuentra de camino hacia Mozambique, donde permanecerá 15 días colaborando con el equipo de cooperación internacional de España, respondiendo a una solicitud directa del Gobierno mozambiqueño.

Julián Domínguez, de camino a Mozambique
Julián Domínguez, de camino a Mozambique

Un perfil experto en emergencias internacionales

Julián Domínguez es voluntario de Cruz Roja Española dentro del Equipo de Respuesta Urgente Internacional de Cuidados Básicos de Salud, además de miembro del Equipo Español de Respuesta a Emergencias START-EMT II de la AECID. Su trayectoria está marcada por una amplia experiencia en misiones humanitarias internacionales, habiendo intervenido previamente en países como Mozambique, Turquía y en el entorno del océano Índico.

Asimismo, ha colaborado en actuaciones ante catástrofes junto a la Unidad Militar de Emergencias (UME) de las Fuerzas Armadas Españolas. Su misión más reciente se desarrolló en Turquía, tras los devastadores terremotos, donde representó al equipo de Salud Pública del INGESA.

Mozambique 2026
Mozambique 2026

Una sanidad ya frágil, agravada por las inundaciones

En declaraciones a Ceuta TV, Domínguez ha explicado que Mozambique arrastra desde hace años una situación sanitaria muy delicada, que las inundaciones recientes no han hecho más que agravar. La destrucción de infraestructuras básicas y la contaminación de fuentes de agua suponen un caldo de cultivo perfecto para la aparición de epidemias.

Por ello, su papel principal será el de prevencionista, coordinando y colaborando en el diagnóstico precoz de posibles brotes epidémicos, especialmente de cólera, malaria y enfermedades diarreicas, patologías directamente relacionadas con la falta de acceso a agua potable y saneamiento seguro.

Control diario y localización de focos de infección

El equipo internacional en el que se integra realizará un control diario de los posibles focos de infección, diagnosticando casos sobre el terreno para localizar las fuentes de agua contaminada que estén afectando a la población. Una vez identificadas, se trabajará en la reubicación de las comunidades o en la adopción de medidas urgentes para cortar la cadena de contagio.

Domínguez subraya que la purificación del agua es fundamental para evitar la propagación de estas enfermedades, así como para combatirlas una vez aparecen. Durante su estancia, aportará además kits de supervivencia para las familias afectadas, centrando su labor en garantizar el acceso a agua potable, saneamiento, refugio y medios de vida básicos.

Trabajo intenso en la zona más castigada

El médico ceutí se desplazará a la zona sur de Mozambique, una de las áreas donde la población está resultando más intensamente afectada por las inundaciones. Allí trabajará casi sin descanso durante los 15 días de misión, con el objetivo de minimizar y controlar todos los focos posibles de infección hasta que sea relevado por otro profesional.

Destino de Julián Domínguez, zona sur
Destino de Julián Domínguez, zona sur

El desplazamiento no es sencillo: el viaje hasta el país africano dura cerca de 13 horas, tras las cuales el equipo deberá reubicarse internamente para llegar a las zonas más golpeadas por la catástrofe.

La experiencia previa como valor añadido

Domínguez destaca que su experiencia previa en Mozambique, donde ya estuvo en 2018, es un activo fundamental para afrontar esta nueva misión, tanto en su labor como prevencionista como en su función de médico del trabajo, velando también por la salud de los propios cooperantes desplazados a la provincia de Gaza, en el sur del país.

Finalmente, ha querido resaltar el carácter afable y agradecido de la población mozambiqueña, a la que describe como “casi latina” debido a su trasfondo portugués, un rasgo humano que, pese a la dureza de la situación, supone un estímulo añadido para quienes trabajan sobre el terreno.

Mientras Mozambique intenta hacer frente a una de las peores crisis humanitarias recientes, profesionales como Julián Domínguez vuelven a situarse en primera línea para evitar que la tragedia se agrave aún más por la expansión de enfermedades prevenibles.

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