martes. 25.06.2024

A las tres y media de la mañana sonaban las primeras sirenas en las inmediaciones del polideportivo de La Libertad, a partir de ese momento, nadie durmió en la zona. Más de tres horas, hasta las seis y media, de carreras policiales y de efectivos de la Cruz Roja tratando de controlar lo que sucedía no ya en el interior del pabellón, sino en sus inmediaciones, desde donde varios transfronterizos trataban, una vez más de escaparse.

 

Una situación que no es nueva pero que tal y como explica Lorena, vecina de la barriada, anoche llegaba a su límite. Se repite a diario, explica desesperada, el ruido, las carreras. Esta vecina explica que sucede a lo largo de todo el día pero que en la quietud y el silencio de la noche se convierte en un problema mucho más grave. “Tengo dos niñas, de 8 y 5 años, y la pequeña apenas duerme, tiene miedo”.

 

No es la única, el resto de los vecinos no paran de llamar a la presidenta de la barriada, Nieves Contretas, para mostrarle sus quejas, señalarle que la situación no puede seguir así y exigir que las administraciones tomen medidas, unas quejas que recibe atentamente y también desesperada, consciente de la situación. Y es que, explican los vecinos, entienden la situación de estas personas pero consideran que el lugar elegido para su acogimiento, en el seno de una barriada tranquila, sin apenas ruido, no ha sido el adecuado.

 

Además, los vecinos denuncian que se puede ver a personas acogidas en el pabellón paseando por la barriada, sentadas a las puertas del polideportivo mientras pasan las horas.

 

Los vecinos han señalado, además, que van a poner toda la situación en conocimiento de las autoridades, tanto de la Ciudad como de la Delegación, porque es insostenible. El traslado de los transfronterizos, explican, han convertido sus noches en un auténtico infierno.

Lorena, vecina de Varela: "tengo dos niñas y la pequeña apenas duerme, tiene miedo"