El Movimiento Estudiantil Ceutí ha mostrado este viernes su apoyo público a la familia de una niña de 10 años con Trastorno del Espectro Autista (TEA), después de que esta semana se hiciera pública la denuncia por la negativa de la administración educativa a autorizar su cambio de centro escolar, pese a haber sufrido, según la familia, situaciones de agresiones y riesgo vital.
La denuncia fue realizada el pasado miércoles por la madre de la menor, Milagros García, quien compareció ante los medios para exponer la situación que vive su hija, escolarizada actualmente en el CEIP Lope de Vega. La familia asegura que la menor sufre acoso, agresiones y una grave falta de recursos y adaptaciones educativas, lo que ha provocado un deterioro significativo en su bienestar físico y emocional.
Según explicó la madre, se trata de un caso “límite” que ha puesto en peligro real la integridad de la niña, por lo que reclaman de manera urgente su traslado al Centro de Educación Especial San Antonio, al considerar que es el centro que puede ofrecerle la atención especializada que necesita. Un traslado, han explicado, que hasta el momento les ha negado la Dirección Provincial de Educación.
El apoyo del Movimiento Estudiantil
Ante esta situación, el Movimiento Estudiantil Ceutí ha emitido un comunicado en el que manifiesta su respaldo a Milagros García y a su hija Miranda, denunciando que la menor no está recibiendo la atención educativa ni las adaptaciones necesarias para garantizar su desarrollo y bienestar. El colectivo considera “inaceptable” que una familia tenga que luchar sola para asegurar derechos básicos y fundamentales.
“El derecho a una educación inclusiva no es un favor, es un derecho de todos los menores, sin excepción”, subrayan desde el movimiento estudiantil, que exige a las autoridades educativas de Ceuta la adopción de medidas urgentes y efectivas para garantizar que la menor pueda acceder a un entorno educativo adaptado a sus necesidades reales.
Llamamiento a la comunidad educativa y a la sociedad
Asimismo, el Movimiento Estudiantil Ceutí se ha comprometido a dar visibilidad al caso, acompañar a la familia en sus reivindicaciones, exigir soluciones inmediatas a las administraciones competentes y promover la educación inclusiva y adaptada como un derecho irrenunciable.
Por último, han hecho un llamamiento a toda la comunidad educativa y a la sociedad ceutí para que respalden esta causa, recordando que la protección y el bienestar de los menores “no admiten demoras ni excusas”.

