miércoles. 29.05.2024

"Cuando nos dieron las casas, estuvimos dos semanas sin luz. Recuerdo que estuvimos ese tiempo con velas, trayendo agua de la calle. Nos dijeron que en un año se haría una plaza con columpios, y yo estaba encantada para que la niña jugase". Rosa Martín recordaba aquel año 1987 en que le dieron la llave de uno de los 'pisos de Galo' -conocidos así por estar tras los almacenes de Gabriel Ramos, fallecido empresario que era conocido con ese apodo- y lamentaba como su niña no había podido disfrutar de aquella plaza y esos columpios. La niña, ya una mujer y también vecina de la Calle Nicaragua, asiente con la mirada.

Línea de aparcamientos en la plaza/ Juanjo Coronado
Línea de aparcamientos en la plaza/ Juanjo Coronado

A Susana Roop le ha dado tiempo de pasar la niñez, la adolescencia, hacerse una mujer, conocer a su marido, comprar una casa en Nicaragua, formar su propio proyecto vital y hoy celebra "que tengamos aparcamiento, por ejemplo, para cuando venga con el coche de recoger a los niños del instituto".

 

Es Rosa y es Susana, pero también es Mohamed Haddu 'Mussa'. "Fíjate que estoy cerca de jubilarme, y yo vine aquí siendo un chaval", recordaba el ex diputado autonómico en uno de los muchos corrillos que los vecinos de Plaza Nicaragua han formado esta tarde. "Cuarenta años sin poder abrir la ventana porque nos entraba de todo menos aire", decía otro. Rosa, de nuevo: "Venían nuestros amigos a ver la casa, y cuando llegaban al salón les decíamos que mirasen hacia el fondo, que se veía el mar y la residencia del comandante general, qué no mirasen para abajo".

Varias generaciones de vecinos de Plaza Nicaragua/ Juanjo Coronado
Varias generaciones de vecinos de Plaza Nicaragua/ Juanjo Coronado

Fernando Sotomayor es, en la tarde de este 14 de mayo, un hombre feliz. "Al fin", admite el presidente de la Asociación de Vecinos, mientras repasa de contínuo todos los detalles. "Ha costado trabajo, muchas luchas, desde que comenzamos a reivindicar esto hasta que hemos llegado a este momento. Pero esto no es una plaza para los vecinos de la calle Nicaragua. Es una plaza para todo el pueblo de Ceuta", nos dice. "Aquí ha habido de todo, para escribir no un reportaje sino un libro", nos dice. En uno de esos corrillos, todo un histórico de la barriada  que durante años regentó una zapatería repite una sentencia que no pocas personas repiten. "Ya que mis hijos no la disfrutaron, que lo hagan mis nietos", señala Nicolás Molina 'Nicol's'. Asiente con la cabeza Hamido Selam, Frugui; lo hace también Francisco Martínez, uno de los que se pusieron al lado de Sotomayor para constituir la Asociación de Vecinos hace unos años -hasta entonces, dependían de Hadú- y dar más fuerza a sus reivindicaciones. Y todos se comprometen a cuidar la plaza. "Tenemos que ser responsables, ordenados, limpios. Civismo: ha costado mucho".

Parque infantil en la plaza Nicaragua/ Juanjo Coronado
Parque infantil en la plaza Nicaragua/ Juanjo Coronado

Por último, llega Juan Vivas, junto a su consejero de Fomento y Medio Ambiente, Alejandro Ramírez. Recorre con Sotomayor, 'Mussa' y Martínez la plaza: el local de la Asociación de Vecinos, los bancos, la pista polideportiva. Ahí se despide, abrazándose con los dirigentes vecinales y porfiando con un chaval de apenas trece años sobre el eterno confilcto que divide a este país: el Barça o el Real Madrid. El niño, por si interesa, luce la segunda equipación culé. Pero pocos reparan en un detalle: un olivo. Un olivo que crecerá al lado del local vecinal. El mismo que ha encargado el presidente de la Asociación de Vecinos en memoria de aquellos residentes que estrenaron los pisos sin llegar a ver hecha realidad la construcción de esos pisos "para el año que viene o el siguiente". Para ellos, ya es tarde. Para los que quedan, la dicha es buena.

Olivo plantado en memoria de los vecinos fallecidos de la calle Nicaragua/ Kike Román
Olivo plantado en memoria de los vecinos fallecidos de la calle Nicaragua/ Kike Román

 

Nicaragua: una plaza en el corazón de Hadú "para toda Ceuta"