miércoles. 22.05.2024

En el mundo de las procesiones, como en todo, hay dos caras. Una, la que todo el público ve, pertrechado en una esquinita o en alguna terraza cercana al recorrido. Otra, la antesala. La última indicación, los ánimos entre costaleros, el ajustarse 'la ropa', la consigna repetida. Algo que no está abierto a todo el mundo, un momento íntimo y en el que puede medirse el estado de ánimo de la cuadrilla. El equivalente a los vestuarios para un equipo de fútbol o al camerino para los artistas que están a punto de salir al escenario. En esta ocasión, la consigna repetida tenía forma de tiempo: "Dos años, señores. Dos años esperando para esto", repetía Manolo Creo a la cuadrilla de hombres que ha llevado a la Virgen de África a la calle tras la pandemia.

Dos años, que pueden parecer una eternidad. María del Carmen Pasamar, hermana mayor de la Cofradía, no podía contener las lágrimas cuando se le preguntaba por eso. Desde que asumió el mando de la Hermandad de África, era la primera vez que salía en procesión. Lágrimas que también se veían en los ojos del presidente del Consejo de Hermandades, Jesús Bollit, o en quien fuera uno de sus antecesores, Juan Carlos Aznar. Lágrimas en los costaleros, en los penitentes, en muchas de las personas que asistieron a ver la histórica salida de la Patrona.

"Es por algo de un aniversario", decía una señora a otra, "pero da igual". Así respondía cuando su amiga le preguntaba a que venía sacar a la Virgen de África un 6 de noviembre y no un 5 de agosto. "Esto es un trabajo importante de seguridad, pero mientras la gente vaya recuperando sensaciones de normalidad, merece la pena", admitía un miembro de los Cuerpos de Seguridad.

Y como toda procesión, cada cual tiene su punto álgido, su máximo nivel. Y Virgen de África en la calle es sinónimo de momentos emotivos en Jaúdenes. Desde hace unos meses, José Luis y África ya no se encuentran entre nosotros. En apenas un año y dos meses, hemos perdido al entrañable "Chivo" y su mujer. Pero su legado, si sirve de consuelo a sus familiares, sigue: un par de metros más a la izquierda de donde era habitual, pero a la Virgen le caen pétalos desde las alturas. Y salves: la que un emocionado Eduardo Ayala, junto a Almudena Martínez y José María Sánchez dedican a la Virgen desde un balcón.

A unos metros de distancia, observa desde otra ventana, silencioso, el costalero más veterano de nuestra Semana Santa. Se llama Vijay Kumar, es hindú de religión y desde niño lleva bajo las trabajaderas...

La Virgen llega a la Catedral, donde permanecerá hasta el próximo día diez. Ahí queda custodiada, estando envueltos sus últimos pasos antes de recogerse en la seo por un canto popular. El mismo que sigue manteniendo vigencia, por muchos que nos falten algunos y por mucho que durante un par de años llevase cantándose en privado. El himno de la Virgen de África. El que comienza como el titular de esta información. Ya saben: patrona suya, Ceuta te aclama...

 

 

 

 

 

 

Patrona suya, Ceuta te aclama...