domingo. 25.02.2024

En septiembre de 2001, horas después de que el mundo digiriese lo que acababa de ocurrir en la Costa Este norteamericana, un hombre fallecía en Ceuta. Un hombre modesto, pausado, sereno. Alguien que hizo historia en el carnaval sin haberse disfrazado jamás, sin saber tocar un instrumento, sin cantar en ninguna agrupación, sin escribir un repertorio, sin ir con nadie en la calle. En un segundo pero imprescindible segundo plano. De aquel taller de carnavaleros en que convirtió el local de la Asociación Familiar Santiago Apostol salieron hornadas de carnavaleros. Pero con la muerte de Pepe Romero se acabaron también las agrupaciones infantiles y juveniles. Un intento al año siguiente, y hasta hoy.

Nobleza obliga: a Antonio Durá Reina 'Andure' habrá que reconocerle que, pese a que sus agrupaciones compitieran en adultos, en la práctica eran agrupaciones infantiles o juveniles. Pero nadie había tomado aquel testigo de ensayar con niños de apenas una decena de años en muchos casos para que sean los que tomen el necesario relevo en la fiesta.

Ese alguien ha sido, precisamente, un producto de aquella cantera de O'Donnell, de aquellos "niños de Pepe" que pisaron el Falla hace casi treinta años. Francisco Javier Pino, cuya hija, Belén, hace las veces de directora y su hijo anda en el centro. Pero no solo son los hijos de Pino: es la nieta de Juan, los hijos de Ramón o Pepe, la hija de Óscar o la de 'Pocholo'.... Los carnavaleros, de cuarenta para arriba, que entregan el testigo. Y la nieta de aquel visionario, al que no llegó a conocer pero del que se ha convertido en más que digna heredera. Alejandra, la niña futbolista a la que 'Los lenguetas' dedicaron un pasodoble en las preliminares. La hija de Josemi; la nieta de aquel soldado que hizo la 'mili' en San Fernando junto a un tal Juan Rivero que le inculcó aquel veneno del carnaval.

Como aquella agrupación infantil que compitió en los 80, obra del grupo de 'los carteros' (Miguel Bao, Pepe Duarte, Juan Terriza, Paco Luque, Antonio Bel), una chirigota de hjijos de carnavaleros va a ser la sensación este año. Como nombraron entonces a esa agrupaciòn, renace la nueva semilla. El tiempo pasa, las personas también, pero las tradiciones perduran. Parece lógico....

Renace la nueva semilla