jueves. 04.06.2026

La sala de hemodinámica del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) sigue cerrada. Y con ella, una plaza de especialista en Cardiología con perfil hemodinámico permanece sin cubrir. El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) no ha ofrecido hasta la fecha explicaciones claras sobre el desarrollo de un proceso que comenzó en mayo con un único candidato admitido y un tribunal constituido, y que fue posteriormente desconvocado sin justificación pública. La falta de información oficial, junto con contradicciones en los canales oficiales, ha generado una oleada de inquietud entre profesionales sanitarios y ciudadanos.

Un proceso opaco y sin resolución

El 8 de mayo de 2025, el INGESA convocó oficialmente una plaza para especialista en Cardiología con perfil hemodinámico. El proceso arrancó con la admisión de un único candidato y con la constitución del tribunal correspondiente. Sin embargo, el mismo día en que debía celebrarse la comisión de valoración, esta fue desconvocada sin motivo conocido. Posteriormente, la plaza fue declarada desierta, aunque sin que existiera una explicación pública que justificara esa decisión.

El Sindicato Médico de Ceuta (SMC), que ha seguido el proceso, exige una explicación oficial y completa sobre los motivos de esta desconvocatoria. La ausencia de documentación y la falta de transparencia del INGESA hacen que los hechos parezcan poco claros y dificultan la defensa de los principios de legalidad y equidad que deben regir en el acceso al sistema sanitario público.

Una plaza vacía, una sala cerrada y pacientes derivados

La unidad de hemodinámica del HUCE fue equipada con una fuerte inversión pública, pero sigue sin abrirse por falta de especialistas. Esta sala es esencial para la atención de pacientes con patologías cardiovasculares graves y urgentes, pero mientras la plaza no se cubra, los pacientes de Ceuta deben ser derivados fuera de la ciudad, con los consiguientes riesgos clínicos, demoras asistenciales y sobrecostes económicos para el sistema.

Pese a que se declaró desierta la convocatoria, el 8 de julio, días antes del cierre oficial del proceso, la Gerencia de INGESA publicó una nueva oferta solicitando currículums de cardiólogos hemodinamistas para incorporación inmediata. Esta medida contradice cualquier idea de que el perfil no fuera necesario, lo que, a juicio del Sindicato Médico, refuerza la sospecha de que el procedimiento no fue transparente.

Documentación incompleta y enlaces erróneos

Uno de los elementos que más inquietud ha causado es que el enlace publicado en la web oficial de INGESA, supuestamente para consultar la resolución que declara desierta la plaza, redirige a un contenido genérico que no coincide con la convocatoria original. Esta falta de acceso claro a la documentación impide a cualquier interesado verificar de forma independiente qué ha ocurrido en el proceso.

Desde el SMC se subraya que si el procedimiento ha sido correcto, no debería haber obstáculos para acceder a la documentación completa. La inexistencia de un expediente transparente abre la puerta a todo tipo de conjeturas y mina la confianza en la gestión sanitaria. “Aquí no falta un papel: falta todo el proceso. Y si lo hay, debe publicarse ya”, reclaman.

El coste del silencio institucional

Mientras la plaza permanece vacía y la unidad cerrada, el sistema sigue incurriendo en gastos añadidos y los pacientes soportan un itinerario sanitario más complejo y largo. Este problema no se debe a falta de inversión, sino a falta de decisiones claras y a una gestión administrativa cuestionada por profesionales y ciudadanos.

El SMC advierte que Ceuta sigue arrastrando un desequilibrio histórico en la atención sanitaria especializada, y casos como este no hacen sino profundizar esa brecha. En lugar de avanzar hacia una mayor autonomía y calidad asistencial, la ciudad sigue dependiendo de recursos externos por incertidumbres en la gestión interna.

Exigen transparencia y responsabilidades

El Sindicato Médico de Ceuta exige una respuesta inmediata del INGESA y una explicación pública de lo sucedido. Reiteran que si hubo errores, deben corregirse; si todo fue legal, debe documentarse con transparencia; y si hubo algún tipo de irregularidad, deben asumirse responsabilidades.

Lo que no puede aceptarse, denuncian, es que una plaza sanitaria esencial quede sin cubrir sin justificación, y que las decisiones que afectan a la salud pública se tomen sin rendir cuentas ante los ciudadanos.

Silencio en INGESA y una sala cerrada: el misterio de la plaza de Cardiología