El sumario de la Operación Hades, al que ha tenido acceso este medio, incluye, además de miles de folios, las declaraciones grabadas ante la jueza de todos los detenidos por su presunta implicación en dos organizaciones dedicadas al narcotráfico radicadas en Ceuta. Entre ellas destacan las comparecencias de ‘Porteador’ (H.T.B.), supuesto líder de uno de los entramados -aunque en su propia declaración asegurara que las decisiones se tomaban entre todos-, quien confesó su participación y dio detalles sobre el funcionamiento de los cárteles. Entre otros, la localización del narcotúnel encontrado en el polígono de Alborán, y en el que, según él, "dejaron de meter mercancía en diciembre". De sus palabras ante la jueza María Tardón —llegando a decir que "con el hachís se gana poco"— se filtró un pequeño clip de siete minutos a través de aplicaciones de mensajería instantánea; sin embargo, tal y como se detallará a continuación, su interrogatorio duró casi cincuenta minutos, los cuales sirven para complementar los resultados de la investigación llevada a cabo por el Servicio de Asuntos Internos de la Guardia Civil.
En las declaraciones en vídeo —que se reseñarán con pseudónimos de manera resumida en esta y en próximas entregas— también aparece lo que dijeron los supuestos agentes corruptos una vez detenidos y antes de conocer el contenido de la investigación, ya que en el momento de los interrogatorios esta se encontraba bajo secreto de sumario. La mayoría se mostraron entonces sorprendidos de que se les asociara con el narcotráfico, descartando por completo su implicación. Lo mismo ocurrió con un joven, ‘Chófer’, que fue detenido junto a ‘Heredero’ (Y.M.M.) en un hotel de Benalmádena cuando se disponía a pagar a dos agentes encubiertos a los que creía narcotraficantes.
También hubo investigados que hicieron uso de su derecho a no declarar —la mayoría—, mientras que otros sí confesaron su participación y señalaron a los presuntos miembros de la organización que les habían pagado por los trabajos realizados.
"Pagábamos entre 70.000 y 100.000 euros a los guardias"
La comparecencia más sustancial ante la Audiencia Nacional fue la de ‘Porteador’, quien optó por no decir nada en el primer interrogatorio, el 14 de febrero, pero que acabó colaborando en una segunda vista ante la jueza el pasado 22 de abril.
Según relató, él tenía “decidido dejar la organización”, de la que era uno de los cabecillas, después de fracasar en dos intentos de paso de hachís en 2023 —uno en junio y otro en diciembre—, en los que se decomisaron alrededor de cinco toneladas de la sustancia estupefaciente, y de no conseguir volver a realizar otro traslado posterior a esas fechas por ser incapaces de introducir la mercancía desde Marruecos.
“Después de ser llevado al cuartel de la Benemérita cuando fui detenido, decidí colaborar. Estuvimos hablando de la Guardia Civil del Puerto, de los mecánicos y de las maneras en que entraba la mercancía a Ceuta”, comenzó exponiendo el investigado.
A continuación, habló del agente ‘Calambre’ (R.G.V.), del grupo de mecánicos, quien “llevaba las riendas” de sus compañeros corruptos: “Él nos daba los días. Nos facilitaba los días que podía trabajar, nos hacía saber si había cualquier información rara en el Puerto, un rojo o algún chivatazo. Cualquier cosa rara que no le gustaba, nos la comunicaba para que lo tuviésemos en cuenta”, abundó.
Al agente le pagaba el camionero ‘Volante’ (J.M.M.V.), “entre 70.000 y 100.000 euros” en función de la cantidad de hachís que fuesen a pasar. ‘Calambre’ repartía posteriormente esa suma con el resto de los compañeros compinchados, según el testimonio de Porteador. “Mira, el camión que cogieron en Marbella (con 1.977 kilos) fueron 70.000”, añadió ‘Porteador’, quien señaló a varios miembros de la Benemérita. En concreto, a ‘Fanta’, ‘Cocinero’ y a otros tres más, entre mecánicos y guías caninos, que no aparecen en la investigación y que ya no están destinados en la localidad. Su relato señalando la implicación en la trama de agentes ya no destinados en Ceuta concordaría con la de otro de los detenidos, que también se prestó a colaborar, y que señaló que lo que sucedía con los guardias del Puerto era una especie de rumor a voces y que "lleva sucediendo años".
Señalando al narcotúnel: "La droga no solo entraba por la frontera del Tarajal"
‘Porteador’ quiso en su declaración atribuirse ante la jueza el mérito de haber revelado a la Guardia Civil —el día de su detención— la existencia de un narcotúnel que conectaba el polígono de Alborán con Marruecos. “Les dije de unas naves, les hablé del túnel. Aparte de la mercancía que entraba por la Frontera, les dije que había otro método: un túnel, y que estaba en el polígono”. Contó entonces que no sabía cuál era la nave exacta en la que se ubicaba, pero sí la calle y la zona.
Tras la llegada de la droga y la espera de la jornada adecuada —por la coincidencia de turnos favorables de agentes en el Puerto—, el hachís se cargaba en semirremolques a los que tenían que dar el visto bueno los guardias sobornados. “Un camión recién llegado a Ceuta no vale, se tiene que tirar mucho tiempo bajando o subiendo porque, si no, lo podían mirar los de Aduanas o los de Odaifi (Oficinas de Análisis e Investigación Fiscal). Querían algo más antiguo, que llevara un año o dos. Entonces te daban un día: tal día por la tarde. Llegaba el camionero, se paraba, decían ‘abre atrás’, abría la puerta del camión, se asomaban, le cerraban y le decían ‘continúa’. No entraban dentro del contenedor, ni le pasaban el tensiómetro, ni el perro. Nada de eso. El perrero igual estaba en el carril de coches, con el móvil o haciendo otra cosa. En el de camiones manda el mecánico, entonces no registraban el camión nunca”.
Surgió con el paso del tiempo una alternativa que, además, no necesitaba contar con la connivencia de nadie: emplear el vehículo frigorífico que se usa para llevar los animales muertos en Ceuta a la Península. “No hace falta ayuda de los guardias, va cerrado y precintado, nunca lo mira nadie. Esa fue la primera vez. Entre todos nosotros dijimos: vamos a hacerlo aquí porque no lo revisan. El conductor tampoco sabía nada. Caería por alguna investigación, yo no sé por qué. Los guardias de Ceuta no estaban advertidos”, explicó el supuesto cabecilla del entramado en alusión al pase frustrado en diciembre de 2023 de más de 3.000 kilos de hachís.
Pases exitosos, hasta uno al mes
También reconoció que, con el mismo camión conducido y propiedad del conocido transportista local ‘Barbas’ (J.J.C.G.), lograron introducir con éxito en la península dos cargamentos de alrededor de 1.700 y 1.500 kilogramos de hachís. A estos suma otros contrabandos que salieron bien con otros semirremolques anteriores: “Hay operativas más antiguas con otros camiones, con camiones autónomos que se han dejado de usar porque Odaifi se ha dado cuenta o porque los han registrado más de la cuenta en Algeciras”, detalló ‘Porteador’ ante la magistrada.
Seguidamente, a preguntas de la jueza, empezó a poner fechas: “Uno a finales de mayo, otro en abril…”.
—¿Entonces, pasaban ustedes uno al mes?
—Sí, uno al mes pasábamos —remató.
Decisiones conjuntas, nombres y “con el hachís se gana poco”
Luego, ‘Porteador’ contestó sobre nombres y roles dentro de la organización. Citó en la cúpula de su entramado a ‘Chakor’ (H.M.M), concesionario de una agencia de viajes en el Puerto, y al camionero ‘Volante’, además de a sí mismo, como los responsables de tomar las decisiones en conjunto. “Yo, además, vigilaba o me mandaban a Marruecos”, añadió. Un escalón por debajo, según su declaración, estaban ‘Cabeza’ (C.A.S.M.) y ‘Reverendo’ (N.A.M.B): “Estos hacían de enlace entre nosotros”, apuntó, reconociendo a su vez que ‘Sevillano’ (M.H.A.) creaba los dobles fondos de los camiones donde pasaban la droga.
Lo que no quiso reconocer el investigado es que el movimiento de hachís fuera un negocio altamente lucrativo, negando que los más de 200.000 euros que tenía en metálico en la caja fuerte de su casa provinieran del narcotráfico. “Ese dinero no era de la droga. La droga no deja mucho dinero”, espetó, para sorpresa de la jueza Tardón, que respondió con un espontáneo “caramba”.
“Yo es que no sabía decir que no”, continuó ‘Porteador’, ante la perplejidad de la magistrada, que le preguntó: “¿Si no deja mucho dinero, por qué les pagan a los guardias civiles 100.000 euros por pasarla? ¿Pierden ustedes pasta o cómo es esto?”.
“No se pierde pasta, pero se gana muy poco: 15.000 ó 20.000 euros por colaborar en cada entrega. La droga no es mía, es de personas de Marruecos", replicó para cerrar este capítulo.
Un nuevo pase que no se acabó de concretar y el uso del túnel
El hombre también reconoció que la organización en ningún caso estaba acabada y que este mismo 2005, en enero, poco tiempo antes de las primeras detenciones, pretendían hacer un nuevo envío de hachís a la Península empleando un camión. "No se pudo pasar la droga por la Frontera y en el túnel dejaron de meter mercancía en diciembre".
Cuando la sustancia entraba por el paso fronterizo, la entrega se realizaba en coches que los dueños de la sustancia dejaban aparcados en barriadas de Ceuta. "Te decían un sitio, ponte Varela o Zurrón, te dejaban las llaves del vehículo y te decían, la droga está ahí. El dinero lo traían los chicos de Marruecos, o a veces 'Pajarito' o 'Barbas'. Muchas veces cada uno recogía su parte o nos pagaban a través de números de teléfono de cambistas", concluyó 'Porteador' sobre cómo su grupo recibía el pago por realizar el transporte de la sustancia.



