viernes. 01.03.2024

Francia es un país muy competitivo en prácticamente todos los deportes que uno pueda imaginarse. Fútbol, rugby, baloncesto, balonmano.... En ciclismo y tenis lo fueron, pero desde que Bernard Hinault y Yannick Noah se convirtieron en los últimos ganadores galos del Tour de Francia y Roland Garros, a España le ha dado tiempo a ganar 10 y 19 respectivamente. Desde entonces, a golpe de  Induráin, Nadal, Contador o Bruguera parece que les ha dado por otro deporte nacional: tirar camiones españoles y arremeter contra la fruta y verdura nacionales. Lo hacen tipos fornidos tras pasar La Junquera o lenguas viperinas.

Sególene Royal, ese portento de la política que perdió unas presidenciales contra el hombre al que luego ganó su ex marido, ha salido esta semana del cofre de los olvidos tras arremeter contra los productos españoles. Hemos descubierto que, al margen de coleccionar fracasos en sus aspiraciones de presidir Francia, también fue alguna vez ministra de Agricultura gala. Claro: que alguien con esa responsabilidad ponga en duda la calidad de los productos 'bio' españoles, al margen de ser mentira es un peligro para la venta de estos. Puede poner en riesgo miles de puestos de trabajo, pero eso a Segolene échoué Royal parece darle igual.

Fuera, y dentro, que nos conocemos: si habla mal de España, es español, que decía Joaquín Bartrina. Qué a veces nos ponemos exquisitos con aquello de la autocrítica y no nos hace falta enemigo externo: nosotros solitos nos bastamos para echarnos abajo. No siempre. Todavía queda quien considera que las palabras de Royal tienen tanto de auténtico como un esquimal por bulerías.

Es el caso de una de las miles de personas que, cada día, se ganan la vida vendiendo frutas y verduras. Porque ojo, el ramillete de personas que puedan estar acordándose de los ancêtres de la buena dama no son solo los agricultores. También los intermediarios, transportistas y vendedores. Es el caso de Mohamed Maimón: vendedor en el Mercado de Abastos cuya respuesta se ha hecho viral en las últimas horas. Su reflexión es, simplemente, que venga y lo pruebe. Será buena idea: si le mandamos una cajita de tomates a la señora, seguramente no lleguen a París porque los hayan tirado en la frontera previamente. El vídeo, bajo estas líneas, ha superado las 30.000 reproducciones en pocas horas.


 

La viral respuesta a Segoléne Royal que llega desde el Mercado de Ceuta