viernes. 12.04.2024

El "Chuli" como resumen

Desde que conocí su leyenda, no les niego que ando detrás de una conversación con el. Con pasar una tarde para preguntarle si es cierto aquello que, dicen, le dijo Di Stéfano en el entrenamiento: "El Madrid somos vos, yo y nueve mas" o de que Santiago Bernabéu le dió largas al verlo llegar más contento que unas pascuas en aquellos años en que reinaba en la capital Perico Chicote y completamente desaliñado al avión con el que el Real Madrid despegaba hacia un partido europeo. Lo intento de contínuo, pero tanto su hija como su nieto siempre me dicen con suma amabilidad que "no quiere. Dice que sólo hablará con Dios, y cuando llegue su hora".

 

De José Paz "El Chuli" me han llegado mil y una leyendas de aquel fútbol en blanco y negro y sin videomarcadores. Desde venir con el Córdoba a jugar contra el Ceuta, y advertir al público durante el calentamiento que iba a marcar dos goles al equipo de su tierra, para pedir cambio minutos después con un Alfonso Murube rendido a sus pies tras cumplir su amenaza.

 

Hay otra anécdota que me gustaría que me contrastase. Fue el héroe del ascenso del Córdoba CF a Primera División. Una especie de Messi en blanquiverde, cuentan, alguien a quien le echabas el balón por si se le ocurría algo. Y, generalmente, nada bueno para el rival. Aclamado como si del mismísimo Cordobés se tratase, salió a hombros. Algún jerifalte local -me cuentan que el entonces alcalde falangista de la ciudad, Antonio Cruz-Conde- le ofreció lo que pidiese en agradecimiento. Cualquiera en su lugar hubiese aprovechado para una recomendación de trabajo, una casa o algo más provechoso... que hacerse una foto sobre la estatua del Gran Capitán. Me consta que un ex entrenador con fama de mal encarado para algunos, pero del que no puedo hablar mal puesto que conmigo siempre ha sido exquisito en el trato, tiene el dagerrotipo.

 

Al "Chuli" le recordamos muchos manteniendo algunas atracciones en la vetusta Plaza de los Reyes: los niños que daban patadas al balón o correteaban,  lo hacían ignorando de que lo hacían delante de una leyenda del fútbol. A veces, por aquello de las oportunidades perdidas, de centrarnos en lo secundario o folclórico antes que en lo provechoso, pienso que el Chuli es, en el fondo, un referente. Me vino a la memoria tras coincidir, de nuevo, con su amable hija y contarle la historia de la foto a mi, en aquel momento, ojiplática mujer. O, más que un referente, resumen y reflejo de la sociedad y dirigencia política de tiempos en los que el país se desangra y nuestro Gobierno  y oposición se entretienen sobre el pedestal en debatir si somos, o no, una democracia.

 

No soy Dios, maestro, pero encantado de charlar cuando usted quiera...

El "Chuli" como resumen