miércoles. 19.06.2024

Moción a Rajoy; OPA hostil al PSOE

Históricamente, las mociones de censura al Gobierno de la nación han tenido tanto éxito como ninguno. Salvo que haya otra serie de objetivos entre líneas: desgastar al Ejecutivo, como logró Felipe González en sus tiempos de la chaqueta de pana  o haciendo el más espantoso de los ridículos en el caso de Hernández Mancha  precisamente contra el 'Compañero Isidoro'.

Pablo Iglesias no parece tener como objetivo sacar a Rajoy del Gobierno. Más que nada porque no ha fijado cual sería el escenario en caso de triunfar: el lider de Podemos no presenta un candidato, ni un programa de Gobierno. En el caso de que se pretenda gobernar. Porque otra opción sería la de desalojar a Rajoy para convocar inmediatamente elecciones. Algo para lo que no es necesaria la moción: bastarán un par de derrotas parlamentarias igual de duras que la del sector de la estiba como para que el gallego apriete el 'botón del pánico'.

Por tanto, Rajoy se enfrentará a una moción de censura. Que dará la oportunidad a Iglesias de presentarse, aún para perder, como el verdadero aspirante a La Moncloa en cuanto se convoquen Elecciones. Juega a su favor el suicidio sincronizado, la 'ucedización' del PSOE. Entre el verano y demás, cuando el principal despacho de Ferraz vuelva a estar ocupado y a pleno funcionamiento, nos  vamos a septiembre. Casi un año de una gestora que, por definición, nace para tapar heridas y a duras penas evita los borbotones. Demasiada sangre en la orilla izquierda como para no olerla por parte de Iglesias. " Soy como un perro que va detrás de los coches, no sabría que hacer si alcanzara uno", dice el Joker en El Caballero Oscuro. La réplica de Javier Fernández deja a Iglesias en el punto que quería: el de proponerse, proclamarse a sí mismo como único lider de la oposición ante el caos en el PSOE. Si el presidente asturiano -¿qué días gobierna y qué días 'gestorea'?, por cierto- hubiese puesto sobre la mesa un solo nombre como probabilidad, la OPA hostil sobre Ferraz habría fracasado de plano. El recuerdo inmediato, los 140 caracteres, la segunda línea en la parrilla de salida, son el verdadero triunfo de Iglesias en este nuevo giro de la política nacional.

P.D: A José María Gil Robles, ministro de la Guerra, le espetan desde la bancada contraria llevar aún calzoncillos de seda. "No sabía que la esposa de Su Señoría fuese tan indiscreta", comentó el miembro del Gobierno. Moraleja, en clave local: en la II República, al menos nos insultábamos con ingenio...

Moción a Rajoy; OPA hostil al PSOE