jueves. 04.06.2026
HISTORIA

El Instituto de Estudios Ceutíes explora la figura del polémico obispo Rafael Vélez

El Instituto de Estudios Ceutíes ha acogido esta tarde la conferencia “Arte, política y fe. La historia de Ceuta en conexión con el occidente peninsular: Cádiz, Ceuta y Santiago de Compostela”, impartida por el catedrático Juan M. Monterroso Montero en la Biblioteca Pública Adolfo Suárez. El acto ha girado en torno a la controvertida figura de Rafael Vélez, obispo de Ceuta entre 1817 y 1824, y su papel clave en el pensamiento absolutista del siglo XIX.

MONTERROSO
MONTERROSO

A las 18.00 de hoy se ha celebrado en la Biblioteca Pública Adolfo Suárez una conferencia organizada por el Instituto de Estudios Ceutíes que ha explorado las complejas conexiones históricas, ideológicas y eclesiásticas entre Ceuta, Cádiz y Santiago de Compostela. El ponente, Juan M. Monterroso Montero, catedrático de Historia del Arte, ha centrado su intervención en la trayectoria del obispo Rafael de Vélez, figura clave del pensamiento político conservador en la primera mitad del siglo XIX.

Vélez fue obispo de Ceuta entre 1817 y 1824, en un periodo marcado por profundos cambios y tensiones en España. A caballo entre el absolutismo y el constitucionalismo, vivió de cerca el impacto de la Constitución de Cádiz de 1812 y los conflictos entre la monarquía de Fernando VII y los movimientos liberales. Durante su estancia en Ceuta escribió Apología del altar, un texto fundamental para los defensores del absolutismo, en el que justificaba la monarquía por derecho divino y defendía la estrecha relación entre Iglesia y Estado.

“Vélez no fue un gran mecenas del arte, pero sí un ideólogo firme en sus convicciones”, explicó Monterroso. “Su rechazo a los valores ilustrados y su temor a la irreligiosidad le llevaron a anticipar debates clave como el derecho de la Iglesia a poseer bienes, algo que preludia la desamortización de 1836”.

Tras su paso por la diócesis de Burgos, Vélez ascendió a arzobispo de Santiago de Compostela, una de las archidiócesis más prestigiosas de la Iglesia española. Esta trayectoria ascendente reflejaba el peso ideológico y político que acumuló gracias a su cercanía con el rey Fernando VII. Su defensa del absolutismo y su enfrentamiento con los sectores liberales lo convirtieron en una figura polémica, pero también central para entender la evolución política del periodo.

Durante la charla, Monterroso también recordó que Vélez fue uno de los principales redactores del periódico El Sol de Cádiz, órgano de difusión del pensamiento reaccionario. Exiliado más tarde en Menorca durante el periodo de desamortización, incluso como fraile capuchino conservó su imagen característica: una tupida barba y el hábito franciscano que no abandonó hasta su fallecimiento en 1850.

El profesor subrayó que la conexión entre Ceuta y Santiago no es territorial ni política, sino jerárquica. “Ceuta funcionaba como una diócesis de ascenso, un trampolín hacia sedes más importantes como Santiago, Toledo o Sevilla”, aclaró. En ese sentido, el tránsito de Vélez entre estas plazas refleja tanto sus ambiciones personales como su firme compromiso ideológico.

La conferencia ha servido para reivindicar la figura de Vélez como uno de los grandes intelectuales del absolutismo español y para reflexionar sobre el papel que Ceuta jugó como enclave ideológico en un momento de profundas transformaciones en la historia contemporánea de España.

El Instituto de Estudios Ceutíes explora la figura del polémico obispo Rafael Vélez