Si hay un acontecimiento que realmente vaya a suponer un antes y un después para Ceuta a lo largo de este 2025, no hay duda de que es el que tiene que ver con los trabajos para conectarla eléctricamente a la península. Unos trabajos que suponen la culminación de una aspiración histórica, recogida, además, en el Plan Estratégico para el Desarrollo Socioeconómico de la Ciudad aprobado en 2022 y que se ha convertido, tanto por su inversión como por su repercusión, en el gran hito del mismo.
Y es que, durante este año se han dado pasos decisivos para que esa conexión eléctrica con la península sea una realidad en los primeros meses de 2026. Así lo señala Diego Martínez, responsable del Área de Fomento de la Delegación del Gobierno, quien ha explicado a este medio que a lo largo de las últimas semanas se han dado por concluidas las actuaciones en las dos subestaciones, tanto en Ceuta como al otro lado del Estrecho, y que la conexión “ya está hecha”.
Lo que queda, a partir de ahora, ha señalado, es terminar la obra desde el punto de la costa al que llega el cable submarino hasta la subestación de Algeciras, algo que está previsto que esté listo antes de que finalice el año. A partir de ese momento se inicia otra fase, la de comprobar que todo funciona correctamente antes de dotar de electricidad al cable. Para ello, ha señalado Martínez, habrá que esperar a la emisión de un Real Decreto por parte del Gobierno de la Nación, por el que se determine que Ceuta deja de ser una isla energética y puede conectarse al sistema peninsular, algo que está previsto que suceda en el primer cuatrimestre del año. Respecto a las pruebas de corriente, que también se harán, no se ha establecido una calendarización, pero el plazo temporal es el mismo, el fijado para la puesta en marcha del cable, en los primeros meses del año entrante.
Un proceso clave desarrollado a lo largo de 2025
Pasos dados y pasos por dar que les hemos ido contando a lo largo de este 2025 y que vivían, quizás, su momento más esperado el pasado mes de septiembre, cuando se procedía a la instalación del primero de los cables que permitirán esa conexión. Un hito celebrado en un acto oficial para el que, junto al presidente de la Ciudad y la delegada del Gobierno, se desplazaban hasta Ceuta el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, y la secretaria de Estado de Red Eléctrica, Beatriz Corredor, clave en todo el proceso que ahora culmina.
La imagen del buque fondeado frente a la explanada de Juan XXIII se convertía el pasado mes de diciembre en el símbolo del inicio del fin del aislamiento energético de Ceuta. “Un día histórico para Ceuta y también para España”, señalaba entonces el propio presidente de la Ciudad, Juan Vivas, quien destacaba que la iniciativa abre “expectativas extraordinariamente positivas” y ofrece “posibilidades de desarrollo verdaderamente transformadoras”.
La subestación Virgen de África y el segundo cable
Red Eléctrica ha culminado, además, la construcción de la subestación Virgen de África de 132 kV, la primera infraestructura de la red de transporte eléctrico en Ceuta. Una instalación dotada con seis posiciones y tecnología blindada GIS, diseñada en formato compacto y alojada en un edificio que minimiza el impacto visual y ambiental en el entorno urbano. Esta subestación representa la puerta de entrada de la ciudad al sistema eléctrico peninsular y era, precisamente, una de las infraestructuras que visitaba el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su última visita a la ciudad el pasado mes de noviembre.
De forma paralela, el proyecto ha continuado con el tendido del segundo cable submarino, que completa el sistema de doble circuito entre la península y Ceuta. Para ello se ha empleado el buque cablero Giulio Verne, especializado en infraestructuras eléctricas submarinas. Ha sido el encargado de ejecutar una operación de alta complejidad técnica que discurre a lo largo de 58 kilómetros bajo el Estrecho de Gibraltar.
Estabilidad, sostenibilidad y adiós a los apagones
Con la entrada en funcionamiento del enlace submarino y la subestación, Ceuta quedará plenamente integrada en el sistema eléctrico nacional, mejorando de forma sustancial la estabilidad del suministro y equiparando los estándares de calidad y seguridad a los del resto de la Península. Y es que el sistema cuenta con un doble circuito que garantiza el suministro incluso en caso de incidencia en uno de los cables, mientras que las centrales actuales permanecerán como respaldo de emergencia.
Una nueva realidad, a través de la conexión eléctrica, que tendrá un impacto inmediato, tal y como subrayaba la presidenta de Red Eléctrica el pasado mes de septiembre. Así, señalaba que “los ceutíes dejarán de sufrir los cortes de suministro”, una situación muy habitual a lo largo de los últimos años y que ha afectado muy especialmente a las barriadas del extrarradio. Y es que “el cable garantizará un servicio de mayor calidad para ciudadanos, empresas y servicios públicos”. Una mejora tangible, explicaba Corredor, que se traducirá también en menos ruido, menos contaminación y mayor fiabilidad energética.
Un proyecto estratégico para el desarrollo económico
Más allá de resolver los problemas históricos de suministro, la interconexión eléctrica abre un nuevo escenario de oportunidades. Conectada a un mix energético nacional con cerca de un 60 % de energías renovables, Ceuta podrá atraer industrias y servicios intensivos en consumo eléctrico, como la industria digital, además de posicionarse en sectores emergentes como el hidrógeno verde.
“Ceuta se incorpora a un sistema eléctrico interconectado con España y Europa. Eso garantiza seguridad, estabilidad y potencia para el crecimiento futuro”, defendía Corredor en septiembre, destacando que la infraestructura, con una inversión superior a los 200 millones de euros, es una apuesta decidida por el desarrollo económico y social de la ciudad.
Todo el proyecto, además, ha sido diseñado bajo estrictos criterios de sostenibilidad, siendo compatible con actividades acuícolas y pesqueras y minimizando el impacto sobre los ecosistemas marinos. En tierra, la utilización de la perforación horizontal dirigida ha permitido evitar afecciones a playas y zonas de baño, garantizando la máxima protección ambiental.
Un símbolo para el futuro de Ceuta
“La metáfora que más he escuchado estos días es clara: el cordón umbilical con la península ya está hecho”, afirmaba Corredor el pasado mes de septiembre, evocando la idea de unión frente a siglos de separación. Una imagen cargada de simbolismo para un proyecto que estará plenamente operativo en el primer trimestre de 2026 y que no solo conecta eléctricamente a Ceuta con la península, sino que refuerza su integración territorial y su proyección de futuro.
Así, cuando echemos la vista atrás y miremos hacia este 2025, la interconexión eléctrica de Ceuta con la península quedará registrada como el gran hito del año: una infraestructura estratégica que cierra una aspiración histórica y abre una nueva etapa de estabilidad, sostenibilidad y oportunidades para la ciudad autónoma.
