La Federación de Madres y Padres de Alumnos Cuatro Culturas ha puesto el foco en la necesidad urgente de intervención en las infraestructuras educativas de Ceuta tras la suspensión de las clases en el CEIP Ramón y Cajal. El cierre “temporal” del centro ha obligado a reubicar al alumnado y al profesorado en distintos colegios de la ciudad.
Incidentes y riesgo evitado
El colectivo recuerda que el centro, con más de 70 años, había enviado repetidos escritos tanto al Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEYFP) como a la Consejería de Educación, Cultura y Juventud denunciando desperfectos y deficiencias constructivas. La federación denuncia que la inatención culminó en el desprendimiento de uno de los techos, un suceso que “podría haber causado una tragedia”.
Competencias y mantenimiento preventivo
FAMPA Cuatro Culturas subraya que las obras menores son competencia de la Consejería de Educación, mientras que las obras mayores corresponden al MEYFP. Advierte también de la ausencia de mantenimiento preventivo: “algunas reparaciones menores se han convertido en problemas mayores al no atenderse a tiempo”.
Llamamiento a planes de rehabilitación específicos
La federación reclama la creación de planes de rehabilitación específicos y la construcción de nuevos centros que sustituyan a los edificios más antiguos y deteriorados. Según recuerdan, muchas escuelas de la ciudad presentan necesidades de reformas estructurales que requieren intervención institucional.
“Desde FAMPA Cuatro Culturas abogamos por una educación de calidad, y la inversión en infraestructuras es esencial para garantizarla”, sostienen, añadiendo que las condiciones físicas de los centros tienen una relación estrecha con el aprendizaje y los resultados académicos del alumnado, por lo que tener escuelas en buen estado debe ser una prioridad institucional.



