jueves. 04.06.2026

El sindicato ANPE, líder entre el profesorado de enseñanza no universitaria, ha lanzado una dura advertencia sobre la crisis que enfrenta el modelo sanitario de Muface. Según la organización, la posible retirada de grandes aseguradoras del nuevo concierto sanitario, como Adeslas y DKV, amenaza con dejar desprotegidos a más de 1,5 millones de mutualistas y sus familias.

La raíz del problema, según ANPE, estaría en las tensiones políticas entre el Gobierno y el sector bancario, exacerbadas por medidas como el impuesto a la banca. La retirada de aseguradoras sería, en este contexto, una represalia empresarial que pone en riesgo un modelo de colaboración público-privada que ha demostrado ser eficaz y sostenible.

“El bienestar de los ciudadanos no puede ser moneda de cambio en disputas políticas y mercantilistas”, aseguró el sindicato, que calificó de "indigno" el uso de la sanidad como herramienta de presión. La organización advierte que, de concretarse estas salidas, el modelo de Muface podría colapsar, obligando a más de un millón de personas a migrar al Sistema Nacional de Salud (SNS).

ANPE alertó que una migración masiva hacia el SNS tendría graves consecuencias para un sistema público ya tensionado. Aumentarían las listas de espera y se reduciría la calidad de la atención sanitaria, especialmente en comunidades autónomas, responsables de la gestión sanitaria y que podrían ser incapaces de absorber esta nueva carga asistencial.

Además, el sindicato subrayó la importancia de Muface para descongestionar el sistema público y pidió a las administraciones implicarse en la búsqueda de una solución.

ANPE exige al Gobierno de España medidas excepcionales para garantizar la continuidad del modelo. Propone reforzar las condiciones del concierto sanitario y establecer garantías que eviten retiradas irresponsables de las aseguradoras. Por su parte, instó a las compañías a asumir su responsabilidad social y priorizar el interés general sobre los beneficios económicos.

El sindicato también hizo un llamamiento a todas las partes implicadas para que dialoguen y encuentren una solución coordinada. “La sanidad es un derecho fundamental, no un campo de batalla para ajustes de cuentas políticos o económicos”, concluyó.

ANPE reafirma su compromiso con la defensa de los mutualistas y del profesorado afectado, y asegura que continuará impulsando acciones para preservar un modelo sanitario que considera imprescindible para la estabilidad del sistema en su conjunto.

ANPE alerta: La pugna entre Gobierno y banca amenaza la salud de 1,5 millones de...