La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha condenado enérgicamente la agresión sufrida por un guardia civil en la tarde de ayer, mientras intentaba frenar un nuevo intento de asalto a la valla fronteriza de Ceuta. El agente fue atacado con un garfio por un joven de origen subsahariano que logró superar el doble vallado de forma ilegal y violenta. A consecuencia de las heridas recibidas en el rostro, el guardia tuvo que ser trasladado al servicio de urgencias de una clínica local para recibir atención médica.
AUGC ha deseado una pronta recuperación al agente herido y ha subrayado la gravedad de unos hechos que, lamentablemente, se repiten cada vez con mayor frecuencia. La asociación recuerda que los inmigrantes que intentan sortear el vallado emplean a menudo objetos metálicos como garfios y ganchos, que no solo les sirven para trepar, sino que también son utilizados como armas contra los agentes, lo que eleva peligrosamente el nivel de violencia en la frontera.
El agresor fue finalmente localizado por patrullas de la Guardia Civil en las inmediaciones del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y puesto a disposición judicial.
AUGC insiste en la urgente necesidad de reforzar tanto los medios materiales como los efectivos humanos en la frontera, denunciando que, en demasiadas ocasiones, los guardias civiles se enfrentan a estas situaciones de alto riesgo en solitario o con recursos claramente insuficientes. La asociación reclama al Ministerio del Interior que actúe de inmediato, dotando a la comandancia de Ceuta de los medios necesarios para garantizar tanto la seguridad de los agentes como la eficacia en el control fronterizo.
Además, AUGC exige que se reconozca oficialmente la labor de la Guardia Civil en la frontera como profesión de riesgo, una petición que viene repitiéndose desde hace años ante el aumento sostenido de la peligrosidad en este tipo de intervenciones.

