El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha comparecido en la mañana de este miércoles para hacer balance de los 3 años de ejecución del Plan Estratégico para Ceuta, aprobado por el Gobierno de la Nación en octubre de 2022. Un plan estratégico que, ha recordado, se enmarca en la inclusión de Ceuta en la Estrategia de Seguridad Nacional y en la necesidad de un tratamiento específico para proteger la seguridad y preservar el bienestar y la calidad de vida de los ceutíes, y que llegó en un momento muy complicado para la ciudad, tras la entrada masiva de más de 10.000 inmigrantes en mayo de 2021.
Ahora, tres años después de la aprobación del plan, y a un año de que expire su vigencia oficialmente, si bien el presidente de la Ciudad ha recordado que hay medidas que se contemplan hasta el año 2030, ha llegado el momento de hacer balance, un balance que para Vivas “es positivo” pero con el que desde la administración local no están del todo satisfechos.
Un balance centrado en los avances
Así, durante su comparecencia ante los medios, el presidente de la Ciudad ha optado por poner primero en la balanza los avances que se han producido en los últimos tres años, “algunos muy notables y que merecen ser calificados de históricos”.
En este sentido, en lo que se refiere a las infraestructuras básicas, Vivas ha subrayado la conexión eléctrica con la península, una actuación que está ya a punto de finalizarse, el desdoblamiento de la N-352 o la obra de la nueva Estación Marítima, también muy avanzada.
El presidente de la Ciudad ha destacado, además, el cambio cualitativo en el funcionamiento de la frontera, con el fin de la excepción a Schengen y la erradicación del porteo, y ha valorado las labores del Gobierno de la Nación para hacer frente a la contingencia migratoria, a través del Real Decreto que ya está permitiendo el traslado de menores entre autonomías.
Y ha mostrado su satisfacción por la cesión de suelo de Defensa, aún no materializada pero cuyo convenio ya se ha firmado, que permitirá a la ciudad disponer de 140.000 metros cuadrados, un 8 % de su superficie, para la construcción de viviendas y la instalación de servicios básicos.
Mención aparte ha merecido para el presidente de la Ciudad la cuestión económica, a la que ha dedicado gran parte de su intervención, subrayando entre otras cuestiones que “es innegable que estamos en un punto de inflexión, que asistimos a un cambio de modelo económico propiciado por la revolución tecnológica y digital y por los atractivos fiscales de Ceuta”, y que supone el punto y final a uno de los grandes problemas a los que se ha enfrentado la ciudad de forma tradicional: las barreras geográficas y de importación, que “en este nuevo modelo no existen”.
Para Vivas, “las señales de este cambio incipiente pero prometedor son inequívocas”, y así ha subrayado los más de mil empleos generados por el juego online, la instalación de infraestructuras como el centro de datos de Templus, el crecimiento del Puerto de Ceuta y la llegada de nuevos operadores. Pero también ha puesto datos sobre la mesa: hoy hay 3.500 personas más dadas de alta en la Seguridad Social que antes del cierre de la frontera, un crecimiento del 17 % que supera en 3 puntos la media nacional; el paro registrado ha caído un 22 %, y las importaciones se han incrementado un 42 %.
Datos muy relevantes pero ante los que se resiste a la “autocomplacencia”, especialmente porque las cifras del paro juvenil siguen siendo muy elevadas y motivo de preocupación.
Finalmente, Vivas ha valorado el incremento de la financiación estatal en un 35 %, lo que ha permitido medidas como la rebaja fiscal al comercio, el impulso de proyectos estratégicos y la planificación de mil viviendas antes del final de la legislatura.
Las demandas que quedan por atender
Pero todos estos puntos positivos y objetivos alcanzados no deben tapar el hecho de que quedan muchas demandas por atender, y así lo ha dejado ver el presidente de la Ciudad durante su comparecencia ante los medios.
Vivas ha insistido en la necesidad de que se atiendan las demandas en materia de Sanidad y Educación, o la puesta en marcha de proyectos “durante mucho tiempo aplazados”, como la nueva Casa Cuartel de la Guardia Civil o la Jefatura Superior de la Policía Nacional.
Unas fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para los que, ante la presión migratoria, exige más medios materiales y personales.
Y es que, ha subrayado, la inmigración es un drama en la ciudad —más de 40 personas han perdido la vida este año tratando de llegar a sus costas—, y es necesario, además de una mayor dotación de recursos, que el Ejecutivo Central mantenga y refuerce la colaboración con Marruecos, agilizando el traslado de menores extranjeros y evitando situaciones de colapso en el CETI como las vividas recientemente.
En el ámbito económico, y a pesar de los avances, Vivas cree que el Gobierno de la Nación debe acelerar la transición hacia el nuevo modelo económico, aplicando medidas del Plan Estratégico, como la mejora del régimen de bonificaciones en la Seguridad Social, el abaratamiento de las comunicaciones marítimas y aéreas, la modificación del artículo 33 del Impuesto de Sociedades, o la puesta en marcha de una aduana comercial convencional.
Asimismo, el presidente ha reiterado la necesidad de una ley específica de Suelo para Ceuta, clave tras la cesión del suelo de Defensa.
Los compromisos del Gobierno local
Vivas también ha expuesto los compromisos del Ejecutivo local para seguir avanzando. Entre ellos, mejorar la calidad de los servicios públicos, cumplir los plazos del plan de vivienda, impulsar un plan de inclusión social en colaboración con el Estado, apoyar proyectos estratégicos y divulgar los incentivos fiscales de Ceuta, además de agilizar los trámites administrativos para licencias y aperturas de negocios.
Un saldo positivo pero no satisfechos
Por todo ello, el presidente Juan Vivas ha subrayado durante la rueda de prensa que, aunque el saldo de estos tres años es positivo, la satisfacción no es total. “Tenemos que seguir haciendo lo que debemos y pidiéndole al Gobierno de la Nación que cumpla con lo que está pendiente”, ha dicho, insistiendo en la lealtad institucional y en “poner el interés de Ceuta por encima de cualquier otro”.
Un empeño que el Gobierno va a aplicar cuidando las tres “C” de Ceuta: la de la convergencia, para alcanzar la igualdad con el resto de los españoles; la de la confianza, para reforzar la estabilidad y cohesión social; y la de la convivencia, patrimonio inmaterial de la sociedad ceutí en su conjunto.
