El puzzle de la gestión de los residuos en Ceuta a futuro sigue sin completarse, aunque el principal escollo, el traslado de la basura a la Península parece asegurado para los próximos meses. Fuentes consultadas por este medio indican que el último barco alquilado para el servicio, el 'Colibrí', está atado por un año, con una clausula liberatoria en caso de que Peregar -la naviera a la que recurre Urbaser para el movimiento de restos orgánicos y residuos peligrosos- acabe por adquirir de manera definitiva un buque.
La demora en la salida a concurso del nuevo contrato de uso de la Planta de Transferencia condiciona todos los movimientos, incluido el de la compra de un navío. Sin embargo, y dándose prácticamente por seguro que Urbaser repetirá como adjudicataria -probablemente vía UTE-, la empresa se ha mostrado abierta a negociar con la plantilla las reivindicaciones laborales que esta ha trasladado y que posiblemente se acaben concretando en un convenio. Otro de los frentes por el que las piezas van encajando dada la "buena predisposición de la gerencia" de la firma.
Al otro lado del puzzle, el Gobierno local espera a que el Estado acabe de decidirse por cumplir con lo que dicta la ley y financie el traslado de basura, lo que supondría un importante desahogo económico dado el notable incremento en los costes que se ha producido en los últimos meses. De hecho, tal y como reveló ceutaldia.com, el borrador de presupuestos para 2025 que maneja el PP contempla una partida de 10,12 millones para mover los residuos. Esto es un 52,31% más que en 2024, cuando la cuantía se fijó en 6,65.
Algunas fuentes apuntan a que hasta que no se resuelva la cuestión de la ayuda del Gobierno central, la salida a concurso del nuevo contrato de la Planta de Transferencia podría seguir demorándose. "No creemos que entre en vigor hasta marzo, como mínimo", agregan los consultados. Esto supondría un retraso de casi un año respecto a lo apuntado inicialmente por el Ejecutivo local.
La parte positiva es que la salida de los restos orgánicos y los materiales peligrosos, así como la entrada de oxígeno y otros componentes necesarios para el Hospital, parece asegurada. "El Colibrí está para seis meses con posibilidad de ampliarlo hasta un año", revelan personas conocedoras de la situación. De esta forma los problemas con el transporte vividos a principios de octubre no deberían repetirse en los próximos meses.



