Los precios suben. Eso es objetivo. Que suben menos que en otros meses, también. Y esta caída del IPC, dada a conocer en las últimas horas por el Instittuto Nacional de Estadística, está fundamentada sobre todo más que en la bajada en el desplome, directamente, de un epígrafe. Concretamente: vestido y calzado. La bajada en quince puntos con respecto a agosto de 2023 de estos bienes deja el aumento del Índice de Precios al Consumo en un 1'6 interanual y en punto y medio desde enero.
De hecho, junto a una tímida bajada en muebles y artículos para el hogar -un descenso del 0'4%- es el único bien de los analizados por el INE que pierde valor desde que comenzase el año. El resto, aumentan. Y algunos de los aumentos más significativos se producen en los bienes más sensibles para el consumidor.
Por ejemplo, los alimentos y bebidas no alcohólicas. Son un 3'7% más caros que hace un año, y su precio ha aumentado en un 2'2% desde enero. La vivienda, electricidad, gas y otros combustibles son un 4'1% más caros que hace un año, como también se encarecen el ocio y la cultura (5'1%) o las bebidas alcohólicas y tabaco (2'2%). El resto de los epígrafes apenas varía unas décimas en comparación con el año anterior.
En cualquier caso, en Ceuta los precios suben menos que en el resto del territorio nacional. En todo el territorio español, el Índice de Precios al Consumo aumentó en un 2'3% con respecto a agosto de 2023, y una décima menos desde que comenzara el presente ejercicio. También es llamativo el desplome de vestido y calzado, aunque algo menor que en nuestra ciudad, puesto que a nivel nacional se deprecia en un 12'5%
