La Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras (CCOO) ha reclamado al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta la puesta en marcha de un plan urgente y de choque para la reparación y modernización de los centros docentes, tras los fenómenos atmosféricos registrados esta semana, que han sacado a la luz, una vez más, el deficiente estado de conservación de muchos colegios públicos.
Desde el sindicato se sostiene que la situación actual no es nueva ni sobrevenida, sino el resultado de años de abandono y falta de respuesta institucional, pese a las reiteradas advertencias realizadas tanto por el profesorado como por los equipos directivos. Los últimos episodios de lluvia y viento, según CCOO, han tenido un efecto revelador ante la opinión pública y las familias, mostrando unas carencias que el personal educativo viene denunciando desde hace tiempo.
Centros deteriorados y quejas desatendidas
CCOO subraya que el profesorado lleva años desempeñando su labor en condiciones inadecuadas, soportando problemas estructurales que afectan tanto a la seguridad como al normal desarrollo de la actividad educativa. Según la Federación de Enseñanza, las quejas y advertencias trasladadas por los cauces oficiales no han tenido una respuesta efectiva por parte de la administración competente.
Los equipos directivos, apoyados por las organizaciones sindicales, han reclamado de forma reiterada actuaciones decididas para adecentar los centros, sin que hasta la fecha se haya producido un cambio sustancial. Desde el sindicato se insiste en que no se trata únicamente de una cuestión técnica o puntual, sino de una problemática estructural que requiere planificación, inversión y voluntad política.
Una cuestión de seguridad y dignidad institucional
Para CCOO, el deterioro de los colegios no solo supone un riesgo evidente para la seguridad del alumnado y del personal docente, sino también una falta de dignidad institucional. El sindicato describe escenarios que considera impropios de un sistema educativo moderno: aulas en las que se colocan cubos para recoger goteras, paredes con desconchones, techos apuntalados o cables colgando.
En este sentido, la Federación de Enseñanza cuestiona que estas condiciones se mantengan en una ciudad que gestiona un presupuesto anual superior a los 400 millones de euros, y entiende que la imagen que se proyecta es incompatible con la aspiración de contar con un sistema educativo acorde al siglo XXI.
El precedente del colegio Ramón y Cajal
El sindicato recuerda que el cierre del Colegio Ramón y Cajal, producido hace ya seis meses, parecía un punto de inflexión suficiente para que las administraciones tomaran conciencia de la gravedad de la situación. Sin embargo, según CCOO, aquel episodio no se tradujo en medidas estructurales ni en una estrategia a medio o largo plazo.
Desde la organización sindical se denuncia que, tras aquel cierre, la respuesta institucional se limitó a promesas, anuncios y compromisos que no se han materializado, repitiéndose un patrón que, a su juicio, se ha convertido en habitual: declaraciones públicas sin una ejecución real de las actuaciones anunciadas.
Responsabilidad directa del Gobierno de la Ciudad
CCOO recuerda que el Gobierno de la Ciudad es la administración competente en el mantenimiento de los centros de Educación Infantil y Primaria, por lo que considera que no hay margen para eludir responsabilidades. En este contexto, el sindicato exige que se actúe de manera inmediata, poniendo en marcha un plan de choque que permita solucionar los problemas más urgentes y establecer una hoja de ruta para evitar que la situación se repita año tras año.
La Federación de Enseñanza considera que seguir aplazando las intervenciones necesarias perpetúa un escenario que califica de “lamentable”, en el que tanto el profesorado como el alumnado se ven obligados a desarrollar su actividad diaria en condiciones que no considera aceptables.
Reclamación de una respuesta inmediata
Desde CCOO se insiste en que la situación actual no puede seguir normalizándose y que es necesario pasar de los anuncios a los hechos. El sindicato reclama una intervención integral que permita poner fin de manera definitiva al deterioro de los centros educativos, garantizando espacios seguros, dignos y adecuados para la enseñanza.




