El sindicato CEMSATSE ha lanzado un serio llamamiento al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) para que refuerce las plantillas de profesionales sanitarios en Ceuta durante el periodo estival. La organización denuncia que cada verano se repite el mismo patrón: no se sustituyen las bajas ni las vacaciones al 100 por ciento, lo que deriva en una mayor sobrecarga laboral para el personal y un empeoramiento de la atención a la ciudadanía.
A pesar de que en Ceuta no se cierran camas hospitalarias, como ocurre en otras zonas, CEMSATSE advierte que la cobertura de sustituciones en enfermería está muy lejos del mínimo necesario para mantener una atención adecuada. El sindicato exige que se sustituya “al 100 por ciento” al personal ausente para evitar que sus compañeras y compañeros tengan que asumir esa carga extra.
“La excusa de siempre es que en verano baja la demanda asistencial, pero eso no es cierto”, afirman desde el sindicato. “Aunque la frontera con Marruecos sigue cerrada, las listas de espera médicas y las urgencias continúan saturadas”.
Desde CEMSATSE también denuncian la falta de transparencia del INGESA y las dificultades para acceder a información detallada y verificable sobre los planes de verano, lo que impide una adecuada fiscalización por parte de los representantes de los trabajadores.
En cuanto a la actividad quirúrgica, el sindicato alerta de que en verano también se reduce el número de intervenciones programadas, lo que agrava unas listas de espera ya tensionadas. Según los últimos datos oficiales del Ministerio de Sanidad, la espera media para una operación en Ceuta es de 121 días.
“La presión asistencial sigue siendo muy superior a la media nacional”, explica el sindicato, que pone el foco en el déficit estructural de recursos humanos y en los fallos del sistema de prevención de riesgos laborales. “Nuestros profesionales trabajan con ratios que no se ven en otros puntos del país, salvo en Melilla, y eso tiene consecuencias: más estrés, más burnout, peor atención”, señalan.
Además, CEMSATSE recuerda que la legislación vigente -Ley 55/2003 del Estatuto Marco- obliga a cubrir las vacantes del personal sanitario que se jubila, algo que no siempre se cumple en la práctica.
Otra de las demandas urgentes del sindicato es la activación de la unidad de salud mental infanto-juvenil. Aunque se había anunciado su puesta en marcha para el pasado mes de abril, la realidad es que el proyecto sigue sin materializarse.
“Es una promesa que se repite como en el cuento de la lechera, pero que no llega nunca a concretarse”, critican desde la organización. “La salud mental es una prioridad para Ceuta, pero se necesita algo más que anuncios y titulares” concluyen.
