La sanidad pública vuelve a situarse en el centro del debate en Ceuta tras conocerse la posibilidad de privatizar el servicio de salud mental del INGESA, una opción que ha generado un rechazo frontal por parte de CEMSATSE, la unión sindical con mayor representatividad en la Mesa Sectorial del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria. La organización sindical considera que esta vía no solo es ineficaz, sino que supone un retroceso en la calidad asistencial y en la defensa de un sistema sanitario público fuerte y cohesionado.
Desde CEMSATSE advierten de la incoherencia política que supone que formaciones que se declaran defensoras de la sanidad pública apuesten finalmente por externalizar servicios esenciales, en lugar de abordar las verdaderas causas que explican las carencias actuales del sistema sanitario ceutí.
La privatización no es la solución
El sindicato es claro: la externalización del servicio de salud mental no resuelve los problemas estructurales que arrastra la sanidad pública en Ceuta. A juicio de CEMSATSE, el foco del problema no está en la falta de empresas privadas interesadas en prestar el servicio, sino en la ausencia de condiciones laborales y retributivas atractivas que permitan captar y fidelizar profesionales sanitarios.
Según la organización sindical, optar por la privatización implica mayores costes a medio y largo plazo, además de debilitar el sistema público, precarizar la atención y fragmentar la continuidad asistencial. En un ámbito tan sensible como la salud mental, esta fragmentación puede tener consecuencias directas sobre la calidad del seguimiento clínico y la atención a los pacientes.
Zona de Difícil Desempeño y Cobertura
Uno de los ejes centrales de la reivindicación de CEMSATSE es el abono adecuado de la Zona de Difícil Desempeño y Cobertura, una demanda histórica del colectivo sanitario en Ceuta. El sindicato subraya que esta medida sería clara, justa y eficaz para revertir la falta de profesionales.
El reconocimiento efectivo de esta compensación permitiría que profesionales de la salud mental y del conjunto del sistema sanitario vean atractivo venir a trabajar a Ceuta y, lo que resulta igualmente crucial, que quienes ya prestan servicio en la ciudad decidan quedarse. Para CEMSATSE, esta es la vía estructural para fortalecer el sistema público, frente a soluciones que califican de improvisadas.
La salud mental debe atenderse desde lo público
La organización sindical insiste en que la salud mental es un pilar fundamental del sistema sanitario y debe ser atendida desde lo público, con medios públicos y profesionales públicos, adecuadamente reconocidos y retribuidos. Ceuta, sostienen, no necesita parches, sino voluntad política, inversión real y respeto hacia los profesionales sanitarios.
CEMSATSE exige al INGESA y a las administraciones competentes que abandonen la vía de la externalización y apuesten de manera decidida por políticas que refuercen la sanidad pública. En este sentido, reiteran que la Zona de Difícil Desempeño y Cobertura debe convertirse en una herramienta clave para garantizar una atención sanitaria de calidad a la ciudadanía ceutí.
Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico
El sindicato también ha puesto el acento en la necesidad de un aumento efectivo de los presupuestos destinados a la salud mental dentro del Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico de la Ciudad de Ceuta 2024-2026, con destino al INGESA. Este refuerzo presupuestario, señalan, debe alinearse con los compromisos recogidos en el Plan de Acción 2022-2024 en Salud Mental, impulsado por el Ministerio de Sanidad y cuya implantación está prevista para el ciclo 2024-2026.
El objetivo es garantizar una mejora real de los recursos humanos y de la atención a la ciudadanía, en un contexto en el que la demanda de atención psicológica y psiquiátrica continúa creciendo.
Una de las áreas más desatendidas
CEMSATSE advierte de que la salud mental sigue siendo una de las áreas más desatendidas del sistema sanitario en Ceuta, pese a su importancia creciente. Los recursos económicos y humanos son esenciales para dar respuesta a esta realidad y evitar que la falta de inversión derive en decisiones que, lejos de solucionar el problema, lo agraven.
“La sanidad pública se defiende con hechos, no con discursos”, subraya el sindicato, que mantiene su rechazo firme a cualquier intento de privatización del servicio de salud mental y reclama un compromiso real con un sistema sanitario público, sólido y sostenible para Ceuta.




