Cuándo este miércoles Ceuta Ya! saltó ante lo que le pareció un intolerable discurso sobre Torre Pacheco por parte del líder nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, encontró la respuesta de parte de los populares acusándoles de querer generar división en la sociedad. Ni cortos ni perezosos entendieron que tenían que ser más didácticos y apostaron por grabar un vídeo para difundirlo a través de sus redes sociales.
Apenas dos minutos y medio que no tienen desperdicio por la contundente claridad con la que dejan en evidencia el racismo de los populares ante este caso. Lo mejor que se les ocurrió fue tirar del Ku Klux Klan para ver si lo entendía mejor.
Análisis de Mohamed Mustafa
Su líder Mohamed Mustafa arropado por gran parte de los cuadros de su partido para subrayar la gravedad del asunto arranca directo al grano su alocución:
“Imaginemos por un momento que en pleno linchamiento del Ku Klux Klan a la población negra, un líder político saliera a decir algo como lo siguiente: ‘Condenamos la violencia venga de donde venga. Dicho esto, a los negros le decimos que el negro que delinca le expulsamos, que el negro que venga a delinquir aquí no es bienvenido y al gobierno le decimos que hay que hacer leyes para evitar el aumento del número de negros. Porque claro, aunque hay muchos negros buenos, ya hay demasiada población negra”.
Paralelismos con el racismo histórico
El discurso imaginado en tiempos del racismo violento en el sur de los Estados Unidos de un ‘líder político’ se asemeja bastante a lo que dijo Feijóo sobre lo que está sucediendo en Torre Pacheco, cualquier persona con ganas de entender, se da cuenta del paralelismo y lee entrelíneas que donde pone Ku Klux Klan se puede poner los grupos ultras como ‘Deport Them Now’ (Deporta a ellos ahora), que están detrás de la incitación al odio y a la violencia vivida en el municipio murciano durante los últimos días y que donde dice negros se puede decir migrantes. El líder político en este caso sería Feijóo que hizo un discurso muy similar al que parodia, o más bien imagina, porque gracia el asunto tiene la justa, Mustafa.
Impacto del discurso actual
“Todos diríamos que decir esto es una auténtica indecencia, que habría que condenar la violencia del Ku Klux Klan y punto. Pues bien, lo que se entiende cuando hablamos de episodios históricos parece ser que no se entiende cuando hablamos de la actualidad”, explica Mustafa en su vídeo para evidenciar lo peligroso del discurso de Feijóo.
“De auténtica vergüenza”, insiste en calificar el discurso del líder popular el localista para preguntarse acto seguido: “¿Y qué opina el Partido Popular de Ceuta? Pues que lo que ha dicho su líder está muy bien y que Ceuta Ya! Sólo busca el enfrentamiento”, prosigue Mustafa.
Las estadísticas desmienten el discurso del odio
“Lo más grave es que lo piensan de verdad. Tienen el racismo tan interiorizado que ni siquiera son capaces de identificarlo cuando lo tienen frente a su cara. No acaban de entender que repartir culpas entre verdugos y víctimas es simplemente estar del lado de los verdugos”, arenga Mustafa.
Después repasa otros ejemplos de dialéctica popular racista de los últimos días, como las palabras del alcalde de Torre Pacheco en las que asoció sin ningún pudor la inmigración creciente a la delincuencia, para reconocer ante la pregunta de un periodista que no tenía ningún dato que avalara esa afirmación.
No los podía tener, en los últimos días diversos medios nacionales han repasado a fondo las estadísticas para evidenciar justo lo contrario. En la última década la delincuencia en Torre Pacheco se ha mantenido estable, la gráfica es casi una línea recta, al tiempo que la inmigración ha crecido un 50 por ciento. Lo que le quitaría la razón al PP, a VOX y a los ultras. Tanto así, que en realidad, los únicos delitos que han crecido de forma exponencial en los últimos años son los relacionados con la violencia machista, la que VOX niega.
Y quien dice Torre Pacheco, dice España, entera, donde desde 2005 ha bajado la delincuencia y se han doblado los migrantes.
PP y VOX son lo mismo
“Esto es el PP. Pero no les llames racistas porque se enfadan y te acusan a ti de dividir. ¡Alucinante! Basta ya”, apunta Mustafa para señalar que “hace mucho tiempo que no hay diferencias entre el Partido Popular y VOX en lo sustancial y estoy hay que decirlo y hay que denunciarlo. Porque cuando el supremacismo pega palizas a personas por su color de piel, procedencia o credo, cualquier equidistancia o reparto de culpas es pura complicidad con la barbarie”, remata el localista.
La polémica llega en el contexto de los graves disturbios sucedidos en Torre Pacheco con “cacerías” contra inmigrantes promovidas desde grupos de ultra derecha en la órbita, como poco, ideológica de VOX, que el PP ha evitado señalar o criticar abiertamente por su interés en gobernar en el futuro el país con su apoyo.
"La lucha con una cultura", la musulmana, de la jefa de gabinete de Vivas
Pero que salte de Murcia a Ceuta no es tan descabellado. Aquí, el PP viró en 2020 de querer contar con el apoyo del PSOE para gobernar en minoría y en solitario a hacerlo con VOX. Justo al tiempo que aparecían los famosos mensajes de corte racista atribuidos a los líderes de la formación ultra en la ciudad. Lo que no hizo arrepentirse al PP de nada y le propició aguantar durante todo un año con el apoyo de los de Juan Sergio Redondo, con los que sólo rompieron cuando vieron inasumibles sus postulados para los presupuestos de 2021 y a sabiendas de que el PSOE estaba dispuesto a rebajar las exigencias para apoyar las cuentas con tal de evitar los despropósitos que proponía VOX.
Más atrás en el pasado, pero también en el presente, la actual jefa de gabinete de Vivas, Carolina Pérez, entonces como consejera responsable de los Servicios Sociales despachó en el senado unas duras declaraciones en el Senado contra la población musulmana a la que tildó de floja y “vaga”, que acabaron provocando su dimisión. El paro político le duró sólo unos meses hasta que Vivas la volvió a rescatar para la segunda línea del Gobierno elevándola después a la zona más noble del Palacio de la Asamblea.

