La consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, ha defendido este viernes en su primera intervención durante el debate para la aprobación definitiva del Presupuesto General de la Ciudad para 2026, las 49 enmiendas presentadas al texto inicialmente aprobado. Lo ha hecho apoyándose en las mejoras que introducen en materia educativa, social y en “rigor presupuestario”.
En un debate marcado por el compromiso de los portavoces de no alargarse en las intervenciones y recortar lo máximo posible los tiempos, Chandiramani apenas sí ha repasado sus enmiendas en su primer turno, guardándose las cartas para las previsibles críticas que recibirá en las siguientes intervenciones, con VOX defendiendo una devolución de las cuenta a su punto de partida, el PSOE presentando también una enorme cantidad de enmiendas que moverían 15,5 millones de ese presupuesto, MDyC con otras enmiendas y Ceuta Ya! Con la que han denominado “enmienda instrumental” para poder intervenir y que han centrado sólo en pedir recorte de salarios y cargos políticos.
Ante eso, Chandiramani apenas sí se ha limitado en una brevísima intervención a repasar que algunas de las enmiendas son de carácter técnico, para ajustar las bases de ejecución a lo que marca la Ley, sin explicar tan siquiera por qué no se consideró eso en el texto inicial. Y también a repasar someramente algunas de las enmiendas presentadas.
Así se ha apoyado en la mejora en partidas educativas que tienen en el foco las bibliotecas. Los 200.000 euros que ahora se incluirán para dotar la Biblioteca del Centro Polifuncional Mustafa Mizzian en el Príncipe o el aporte extra de 100.000 euros que permitirá según ha explicado mantener abierta la biblioteca del centro durante todas las tardes del curso.
En las enmiendas que propone el PP a sus propias cuentas se incrementa en 3 millones la partida destinada al Plan de Barriadas. A cambio de eso se caen algunos de los proyectos más novedosos que habían sido incluidos en el Plan de Inversiones inicial: el acuario del Parque Marítimo, la reforma del Castillo de San Amaro, la adecuación de la zona que ocupan aún los famosos chalets del Puerto, la plaza pública en el José Lafont, el parque urbano en Arroyo Paneque, el nuevo mercado de Terrones, o la reforma del Poblado Marinero entre otros. Proyectos a los que se deja sin dotación real para este 2026 aunque se entiende se mantendrán en la planificación plurianual del Plan de Inversiones.
El rebajado Plan de Inversiones, que incluso pierde un millón de euros para el Plan de Vivienda -la estrella de las inversiones planificadas por el Gobierno, sigue considerándolo el Ejecutivo como “punto fundamental”. Así, Chandiramani ha defendido las cuentas y las enmiendas, particularmente, como encaminadas a “reforzar la política social, educativa, la administración y las inversiones desde la seriedad y el rigor presupuestario. Ajustando partidas, priorizando gasto útil y aprovechar los recursos disponibles sin poner en riesgo la estabilidad financiera”; ha repasado la consejera. Para ella, el texto final del presupuesto “suma y no divide. Cumple y pone por delante el interés de los ceutíes”.
Otra de las grandes partidas suplementadas en las enmiendas de los populares roza el millón de euros para el Capítulo I, el destinado a pagar las nóminas de los trabajadores públicos. Unos empleados de la administración que, gracias al acuerdo alcanzado entre los sindicatos y el Gobierno de Pedro Sánchez, tendrán una subida salarial en 2026 del 4 por ciento, lo que exigía ese casi millón de euros extra para asumir ese 2 por ciento extra de subida salaria, que no estaba contemplado en el texto inicial, dado que el acuerdo se ha gestado entre la aprobación inicial y este debate de este viernes.
Chandiramani ha justificado de forma muy puntual el incremento en una pléyade de subvenciones directas a diversas entidades y a clubes y federaciones deportivas. En el segundo caso serían peticiones directas de las entidades deportivas para poder cubrir los gastos que generan sus actividades.
