El portavoz de Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa, ha interpelado este martes al Gobierno sobre su aparente “silencio” en relación con la sucesión de noticias y opiniones en tertulias televisivas poniendo en cuestión el estatus de Ceuta ante el devenir geopolítico impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Le ha contestado Kissy Chandiramani y aunque en el fondo ha sido un debate con algo de sordina en el que los dos más o menos han acabado acusando al otro de cosas que en realidad no había dicho, la respuesta ha revelado que el Ejecutivo de Ceuta sí que movió ficha ante el aluvión de noticias negativas. Lo hizo para hablar con el Gobierno de la Nación y con algunos editores para explicar la seguridad que mantienen los de Vivas en contar con el respaldo del Estado, de la Unión Europea y de las leyes en general.
Mustafa ha explicado su preocupación por lo que ha podido leer en medios nacionales, internacionales y locales y por una encuesta de alguno de esos medios que habría arrojado como resultado que “el 70 por ciento del pueblo español muestra preocupación or la integridad territorial de Ceuta y de Melilla. Y esto no ocurre ni con Valencia ni con Segovia, se lo aseguro. Las opiniones y los estados de ánimo generan realidad y producen imaginario colectivo”, ha apuntado Mustafa.
“Que en tertulias, debates, encuestas y editoriales se hable con frecuencia de la inestabilidad de Ceuta, de los peligros de Ceuta, entendemos que es algo muy perjudicial para nuestra ciudad. Daña nuestra imagen, infunde desconfianza y enciende alertas peligrosas”, ha proseguido.
Mustafa ha insistido durante todas sus intervenciones en recordar al Ejecutivo la propuesta que su grupo logró aprobar en el Pleno en enero de 2021. Entonces “se acordó dotarse esta ciudad de una agencia especializada en estrategias de comunicación para defender precisamente la imagen de la ciudad (…) enero de 2021 (…) cuatro años después no se ha hecho absolutamente nada al respecto. Y así nos luce el pelo”.
Mustafa había señalado que ante esta especie de campaña negativa contra Ceuta en los medios de comunicación, el Gobierno parecía haber optado por el silencio como la respuesta más inteligente y efectiva. Le ha negado la premisa Chandiramani.
“Este gobierno no ha dejado de hablar con aquellos interlocutores que puedan favorecer la posición de Ceuta para generar confianza en el territorio, que es de lo que se trata: Generar confianza porque está en juego mucho. Y la confianza de los ciudadanos se mantiene y se trabaja día a día. Y le aseguro que con mensajes como el suyo no; no son los adecuados. Desde el minuto uno el presidente de la Ciudad ha estado en contacto con innumerables interlocutores para hablar de Ceuta”, ha revelado Chandiramani.
No ha contado mucho más sobre eso, preguntada después por Mustafa con quién había hablado Vivas, la respuesta fue que con el Gobierno de la Nación y con editores de medios de comunicación para trasladarles la absoluta confianza de Ceuta en el respaldo de España y la Unión Europea.
“Tenemos absoluta confianza en las instituciones del Estado y de Europa que garantizan la integridad constitucional de la Ciudad de Ceuta. Y no tengo nada más que decir. La confianza del Gobierno en las instituciones es absoluta y plena. Y deje usted de ser ya altavoz de la desinformación, los fake news y los bulos”, ha cerrado su primera intervención Chandiramani.
Y a partir de aquí o ya antes ha primado un diálogo si se quiere basado en bulos. Chandiramani en realidad había arrancado su respuesta poniendo el grito en el cielo porque Mustafa le hubiera dicho que “al Gobierno no le importa Ceuta”. En realidad Mustafa nunca dijo eso, tampoco nada de lo que pudiera inferirse esa conclusión.
Y sí bien es cierto que Chandiramani sí había hecho una referencia más bien de pasada, como dejándola caer a Mustafa de tener cierta responsabilidad en el ruido y los bulos por plantear esta interpelación, nada que se parezca o encaje a la reacción que ha tenido ante la acusación Mustafa, que ha exagerado el señalamiento de Chandiramani para invertir más tiempo en ridiculizar el argumento de lo que merecía por la leve acusación, de ser altavoz, más que responsable de los fakes, aunque en el segundo turno Chandiramani ya sí le ha dicho algo más parecido a eso.
Mustafa ha insistido en la necesidad de crear esa agencia especializada no sólo en reaccionar con estrategias de comunicación adecuadas a situaciones como las de las pasadas semanas sino además a anticiparse para tratar de generar confianza de forma proactiva y fabricar mensajes positivos de la ciudad, que se adecuen más con la realidad que lo que se ha visto publicado en las últimas semanas. Siempre justificando su preocupación por lo visto, oído y leído sobre Ceuta como ceutí. Hasta eso lo ha puesto en duda, Chandiramani:
“Si fuera cierta su preocupación, que yo podría compartir, usted habría llamado por teléfono, hubiera mandado un mensaje, se hubiera puesto en contacto con cualquier miembro del Gobierno para saber si se estaban tomando alguna medida en cuanto a esas comunicaciones que estaban haciendo algunos medios de comunicación”.
