La atención sanitaria a menores con trastornos mentales lleva meses completamente paralizada. Así lo ha denunciado Holaya Abdel-lah, presidenta de la Asociación TDAH Ceuta, que ha hecho público, una vez más, su testimonio en un mensaje lleno de emoción e impotencia: “Desde marzo, todas las citas están canceladas, y ya antes la agenda estaba cerrada y la profesional tenía jornada reducida. Hay familias que llevan esperando muchos meses sin ningún tipo de revisión o seguimiento”.
La situación, según Abdel-lah es insostenible. “Estamos hablando de niños y adolescentes con TDAH, autismo, depresión o ansiedad que llevan meses sin atención. Y lo peor es que no hay alternativa: ni atención psiquiátrica, ni ajuste de medicación, ni apoyo psicológico”, alerta. En muchos casos, añade, se trata de menores con diagnósticos ya confirmados que simplemente necesitan un seguimiento.
Desde la asociación han tenido que asumir un papel de contención emocional que no les corresponde pero que realizan: “Recibo muchas llamadas. Hemos intentado turnarnos el teléfono, pero al final me lo he quedado yo para orientar como pueda, aunque no somos profesionales sanitarios”.
Reclamaciones como única vía
Abdel-lah también denuncia que el sistema actual ha empezado a priorizar únicamente a las familias que han presentado reclamaciones oficiales. “Es indignante ver cómo, en cuanto una madre reclama, la llaman. ¿Y qué pasa con las que no saben que pueden hacerlo? Por eso hemos iniciado una campaña para informar sobre las hojas de reclamaciones”, explica. Así, la asociación ha comenzado a repartir modelos de reclamación y ofrece acompañamiento a quienes no sepan cómo rellenarlos. “Ojalá este sello que hoy refleja una carencia se convierta algún día en símbolo de justicia”, dicen.
Las familias que deseen presentar una reclamación pueden hacerlo en el Centro de Salud de Otero. La Asociación TDAH Ceuta ofrece orientación gratuita para ayudar a rellenar el formulario. “Reclamar no debería ser necesario para ser atendidos, pero ahora mismo es lo único que está funcionando”, advierten desde la entidad.
Los informes privados no sirven… aunque la Seguridad Social no atiende
A la falta de citas se suma una nueva barrera administrativa: los informes de diagnóstico obtenidos por la vía privada no son reconocidos por colegios ni por organismos como el IMSERSO, pese a que muchas familias no tienen otra opción.
“Necesitamos los informes del diagnóstico para entregarlos en los colegios o en el IMSERSO, pero nos exigen que sean de la Seguridad Social”, denuncia Abdel-lah. “¿Qué hacen las familias que pueden permitírselo? Viajan fuera de Ceuta y pagan una consulta privada para saber qué le pasa a su hijo. Pero luego les dicen que ese informe no vale. Es incoherente y muy injusto”. Además, la presidenta añade que "esos informes son necesarios para la posible adaptación de exámenes para el alumnado con TDAH, garantizada por el Ministerio de Educación.
Desde la asociación insisten en que esta exigencia discrimina a las familias y deja sin recursos a quienes ni siquiera pueden salir de Ceuta para obtener una atención mínima. “No hay profesionales en Ceuta y encima tampoco aceptan lo que las familias hacen por su cuenta. Es una locura”, añade.
Críticas a las derivaciones y la falta de recursos
Del mismo modo, la nueva psicóloga contratada por INGESA está actuando como un filtro previo a las derivaciones al centro Hospiten de Estepona, un paso que también ha generado polémica. “No entendemos por qué tenemos que pasar por una profesional que no puede ajustar medicación ni recetar, cuando nuestros hijos ya tienen diagnóstico”, lamenta. Según la asociación, este filtro es más lógico para casos sin diagnóstico, pero no para quienes ya tienen un tratamiento pautado.
Otra de las grandes preocupaciones es la derivación a Estepona. “El hospital de referencia de Ceuta es Cádiz, y además en Algeciras hay una unidad de salud mental infanto-juvenil. ¿Por qué nos derivan a Estepona, que no es nuestro centro de referencia?”, se pregunta Olaya Abdel-lah. Las implicaciones económicas también pesan: muchas familias no pueden adelantar el dinero del viaje, estancia u otros gastos, aunque INGESA lo devuelva después.
“Promesas vacías”
La asociación lleva reclamando una unidad de salud mental infanto-juvenil en Ceuta desde 2018. “Todo lo que nos han dado son promesas vacías. Lo que están haciendo ahora es un parche para aparentar que se está atendiendo a los menores, pero la realidad es que no hay atención y que incluso en casos urgentes, las familias no tienen a dónde acudir”, denuncia.
La situación, según Abdel-lah, es tan grave que hay menores con ideaciones suicidas sin ningún tipo de apoyo profesional. “Sus familias los vigilan 24 horas al día en casa. Esto no puede seguir así. Es inhumano”, concluye.
Para concluir, la asociación ha anunciado que van a denunciar esta situación ante la Fiscalía de Menores, como ya afirmaron en su momento, y continúan preparando una manifestación y entrega de firmas en Madrid para visibilizar lo que está ocurriendo en Ceuta.
