Una medida que —según el sindicato— resulta imprescindible para garantizar la equidad, la calidad asistencial y unas condiciones laborales justas para los profesionales sanitarios.
CSIF denuncia un cambio de discurso en INGESA
Desde la publicación del decreto en el BOE del 21 de febrero de 2023, y tras las promesas realizadas por la ministra de Sanidad, Mónica García, a la consejera de Ceuta el 25 de enero de 2024, CSIF denuncia un cambio radical en el discurso del Ministerio y de la Dirección General de INGESA.
Según el sindicato, se ha pasado de asegurar que Ceuta y Melilla serían incluidas en el listado de Zonas de Difícil Cobertura a afirmar que “no cumplen los criterios” y que “todos los puestos están cubiertos”.
Una afirmación que, según CSIF, no se sostiene con la realidad diaria de los profesionales. El sindicato subraya que, en algunos servicios, los sanitarios alcanzan hasta 4.000 horas de trabajo al año, una cifra insostenible que refleja la falta de personal. “¿Quién trabaja 4.000 horas al año? La esclavitud fue abolida en España en el siglo XIX”, recalcan desde la organización.
Ceuta y Melilla cumplen sobradamente los requisitos
CSIF recuerda que los criterios establecidos por el Ministerio para declarar una Zona de Difícil Cobertura son 13 ítems, de los cuales es necesario cumplir al menos tres, algo que Ceuta y Melilla superan con creces.
El sindicato insiste en que no se han valorado aspectos fundamentales debatidos en las mesas de trabajo, como el aislamiento geográfico, el riesgo sanitario derivado de enfermedades endémicas o la situación fronteriza.
Además, CSIF menciona los parámetros definidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para identificar zonas de potencial conflicto o riesgo, entre los que se incluyen la frontera con otro país, la migración constante, las avalanchas puntuales, la diversidad sociocultural, la economía local y el aislamiento geográfico. “Se mire por donde se mire, Ceuta y Melilla reúnen todas esas condiciones”, sostiene el sindicato.
“Nos condenan al abandono”
CSIF acusa al Gobierno central de “condenar al abandono y al olvido” a las dos Ciudades Autónomas. En palabras del sindicato: “Ya no somos ciudadanos de segunda; directamente, no somos ciudadanos para ellos. Piensan que vivimos en Madrid capital, con todas las comodidades de una gran ciudad”.
El sindicato lamenta que INGESA presuma de tener un plan con los MIR cuando, en la práctica, las especialidades formativas disponibles no permiten a los nuevos médicos quedarse en Ceuta o Melilla. Solo Medicina de Familia ofrece plazas estables, mientras que Medicina del Trabajo y Preventiva están limitadas y con los puestos ya ocupados.
“Si los especialistas actuales están saturados, ¿quién tutelará a los nuevos MIR?”, se pregunta CSIF. “¿Van a hacerlo dejando de dormir o de conciliar su vida personal?”.
“No pedimos privilegios, sino igualdad”
El sindicato recuerda que la declaración de Zona de Difícil Cobertura ya ha demostrado su eficacia en territorios como Baleares, Canarias, las serranías peninsulares o el Pirineo Aragonés, donde se han aplicado incentivos reales para atraer y retener talento sanitario.
Por ello, CSIF exige que Ceuta y Melilla sean declaradas oficialmente ZDC y se apliquen de inmediato medidas compensatorias.
“No pedimos privilegios, sino igualdad de condiciones”, subraya el sindicato, que advierte de que la falta de reconocimiento perjudica tanto a los profesionales como a los pacientes.
Las consecuencias son claras: listas de espera más largas, derivaciones constantes a la península y jornadas laborales que superan las 60 horas semanales.
“Muchos compañeros afrontan guardias sin relevo y una carga asistencial que pone en riesgo su salud y la calidad del servicio. Esta situación no puede prolongarse más”, concluye CSIF.
