El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha agradecido personalmente la labor de la Guardia Civil y de los efectivos del 061 que participaron en el salvamento de un inmigrante en el espigón de Benzú, una operación descrita como de “extrema complejidad” por las circunstancias en las que se desarrolló.
El encuentro ha tenido lugar esta misma mañana en el despacho del delegado, donde ha recibido a los agentes y sanitarios que intervinieron en el rescate ocurrido la madrugada del pasado 11 de febrero. Durante la reunión, Pérez Triano ha puesto en valor la difícil tarea diaria de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y del personal de emergencias, subrayando la profesionalidad y la coordinación que hicieron posible salvar la vida del joven.
Un rescate en condiciones de extrema complejidad
Los hechos se remontan a una madrugada especialmente complicada por las adversas condiciones meteorológicas. Fue un componente del equipo Búho quien alertó a los equipos móviles de la presencia de un inmigrante en el extremo del espigón de Benzú, una zona especialmente delicada por su ubicación y características.
La intervención de los agentes de la Guardia Civil se desarrolló en un escenario de gran dificultad. La localización del joven y las condiciones del entorno obligaron a desplegar una actuación precisa y coordinada para garantizar su extracción con las máximas garantías posibles.
Una de las fases más delicadas de la operación fue la extracción del herido, debido tanto a la gravedad de las lesiones que presentaba como a la complejidad del lugar donde se encontraba. El trabajo conjunto con los efectivos sanitarios del 061 resultó determinante para estabilizar al joven y proceder a su evacuación.
Coordinación entre Guardia Civil y 061
La actuación conjunta de la Guardia Civil y del 061 ha sido destacada como un ejemplo de profesionalidad, coordinación institucional, valentía y vocación de servicio. El operativo evidenció la importancia del trabajo en equipo en escenarios de máxima dificultad, donde cada decisión puede resultar determinante para preservar una vida.
El delegado del Gobierno quiso trasladar personalmente su reconocimiento a los intervinientes, a quienes calificó como “valientes héroes locales”, subrayando que su entrega y compromiso permiten proteger las costas ceutíes y salvar vidas cada año en el litoral.
La labor humanitaria en el mar
La intervención en el espigón de Benzú pone de relieve una de las facetas más humanas y arriesgadas de la Guardia Civil en el mar. Su labor se centra en el control y vigilancia de las costas, pero también en la seguridad de la vida humana, una tarea que se desarrolla de manera diaria y constante en puntos considerados críticos.
Los rescates en el medio acuático, muchas veces en condiciones extremas, forman parte de una actividad silenciosa pero esencial. La recuperación de personas en el mar, la intervención ante situaciones de riesgo y la respuesta inmediata ante alertas constituyen actuaciones que requieren preparación técnica, experiencia y una elevada capacidad de reacción.
En este caso concreto, la coordinación con los servicios sanitarios del 061 fue clave para que la intervención culminara con éxito. La suma de medios y la colaboración eficaz entre instituciones permitieron actuar con rapidez y eficacia en un contexto adverso.
Reconocimiento institucional a los profesionales de emergencias
Durante la reunión mantenida en la Delegación del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano expresó su más profundo agradecimiento a los agentes y sanitarios que participaron en el operativo del pasado 11 de febrero.
El delegado destacó que la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y del personal de emergencias es fundamental para garantizar la seguridad y la protección de la ciudadanía, especialmente en situaciones de alto riesgo como la vivida en el espigón.
El rescate del joven inmigrante en Benzú se suma a las numerosas intervenciones que cada año realizan los cuerpos de seguridad y los servicios sanitarios en las aguas de Ceuta, consolidando un compromiso permanente con la protección de la vida humana en el mar.
Con este reconocimiento público, la Delegación del Gobierno pone en valor un trabajo que, en muchas ocasiones, se desarrolla lejos de los focos, pero que resulta decisivo para preservar vidas en circunstancias límite.

