El Instituto de Estudios Ceutíes y el Colegio Oficial de Arquitectos de Ceuta han hecho pública una nota de prensa conjunta en la que denuncian la demolición parcial del edificio de acceso a la Comandancia de Obras, inmueble catalogado con protección integral en el Plan General de Ordenación Urbana de Ceuta de 2023.
Según explican ambas entidades, “el lunes 23 de febrero de 2026 iniciaron a última hora de la mañana la demolición parcial del edificio de entrada a la Comandancia de Obras, en concreto de la esquina de la fachada con la calle Brull”. Recuerdan que se trata de una edificación construida en 1841, aunque “desde el siglo XVII ya existía un edificio del que se utilizaron varios muros”.
El comunicado subraya que tanto el volumen de entrada a la antigua Maestranza de Ingenieros como el edificio de oficinas -que hasta hace unos años albergó el Juzgado de lo Social Nº 1- tienen protección integral (I-004) según el PGOU vigente. Esta catalogación “implica que no se puede llevar a cabo ninguna obra sin el informe previo de la Comisión de Patrimonio”.
Sin embargo, el Instituto de Estudios Ceutíes y el Colegio de Arquitectos señalan que, “según hemos podido saber, no hay constancia de que el proyecto de demolición haya pasado por dicha comisión y se desconoce quién ha autorizado u ordenado las obras”.
Ambas entidades reconocen que el PGOU contempla la posibilidad excepcional de demoler elementos protegidos, pero únicamente en casos muy concretos. En este sentido, recuerdan que el propio plan establece que “el intento de demoler un edificio protegido con catalogación, salvo en el caso de ruina inminente declarada, facultará a la Administración para la imposición de una multa coercitiva y, en su caso, llevar a cabo las obras necesarias mediante la acción subsidiaria”. Y se preguntan expresamente: “¿se ha producido dicha declaración?”.
El comunicado detalla que la calle Brull permanecía cortada al tráfico rodado desde el pasado mes de noviembre “por riesgo de caída de un muro con un desplome acusado”, aunque puntualizan que “no se sabe cuál de los muros de dicha calle estaban afectados”. A juicio de ambas instituciones, “no se cumplían los preceptos para declarar la ruina inminente y mucho menos la demolición de una parte de la fachada lateral protegida integralmente”.
En apoyo de esta afirmación, citan literalmente el PGOU, que en su artículo 3.6.9 define la ruina física inminente como aquella en la que concurren simultáneamente tres circunstancias:
“- La gravedad, evolución y extensión de los daños que le afectan son de carácter irreversible.
- La ejecución de medidas de seguridad para el mantenimiento de la construcción resulta inútil y arriesgada.
- La demora en los trabajos de demolición implica un peligro real para las personas.”
Asimismo, recuerdan que el artículo 3.6.10 aclara que, en el caso de edificios catalogados, “la correspondiente resolución declarativa de ruina inminente deberá especificar qué partes del edificio deben ser demolidas por su peligrosidad, preservando los elementos catalogados de su destrucción, en lo que fuere posible”.
El texto también cita el apartado 2.5.2 del Catálogo del PGOU, que establece que “no podrán ser objeto de orden o licencia de demolición los edificios catalogados en los niveles Integral y Estructural de protección, salvo en caso de ruina inminente”, añadiendo que, en esos supuestos, “la Administración deberá arbitrar los medios precisos para sufragar el coste de las obras de conservación necesarias”, y que “en el caso de edificios propiedad de alguna Administración pública, los costes de conservación corresponden íntegramente al titular del inmueble”.
Desde el Instituto de Estudios Ceutíes y el Colegio Oficial de Arquitectos de Ceuta consideran especialmente relevante que, “como la calle ya estaba cortada, nada impedía que se hubiera procedido al apuntalamiento del muro, si es que realmente tenía peligro de colapso, en lugar de su demolición”.
No obstante, advierten de que “lo más preocupante es el estado en el que han dejado la esquina izquierda de la fachada a plaza de la Maestranza”, ya que tras la demolición del muro lateral y la caída previa del forjado de cubierta, “la fachada principal se ha quedado sin ningún tipo de arriostramiento”. Añaden que “de momento no se han tomado medidas para asegurar la estabilidad de la misma”, lo que, a su juicio, supone un riesgo adicional.
Por todo ello, ambas entidades “requerimos la urgente intervención, tanto para impedir más daños en la edificación como para la reconstrucción de lo demolido”. También señalan que la comparación de imágenes previas y posteriores a la actuación “sirve para definir el límite del ámbito protegido por el PGOUCE y apreciar que la obra de demolición supera con creces dicho límite”.
La nota concluye con una reclamación directa a la administración local: el Instituto de Estudios Ceutíes y el Colegio Oficial de Arquitectos de Ceuta reclaman a la Ciudad que se adopten las medidas oportunas en consonancia con la protección integral de este inmueble.
