El Gobierno de la Ciudad ha logrado el visto bueno del Pleno de la Asamblea a la aprobación inicial del nuevo reglamento que regirán las ayudas de todo tipo que concede Servicios Sociales. Lo ha hecho con los votos a favor del propio PP, los tres diputados no adscritos y los 2 votos con los que cuenta el MDyC, en total 13 votos a favor. PSOE, VOX y Ceuta Ya! han optado por la abstención en esta aprobación inicial, comprometiendo su voto favorable a poco que sean escuchadas sus propuestas en el trámite de enmienda. El único voto en contra lo ha emitido, Carlos Verdejo, en una situación más parecida a la del limbo que otra cosa, sin ser aún diputado no adscrito, siguiendo aún bajo la disciplina de VOX, pero abiertamente enfrentado con su grupo.
El nuevo reglamento viene a actualizar los requisitos y las cuantías de las ayudas, en teoría, una simplificación de los trámites a realizar con fórmulas más accesibles que permitan cumplir con el objetivo que establece el propio reglamento en sus bases: que la Consejería emita una resolución positiva o negativa de forma justificada antes de que pasen 3 meses desde que el usuario haya presentado su solicitud de ayuda.
Así lo ha entendido por ejemplo el portavoz de VOX, Juan Sergio Redondo: “De alguna forma es importante contar con un documento claro, fácil y entendible para todos los que necesiten este tipo de prestaciones”, y él entiende que este documento reúne eso.
Aunque la realidad es que el documento establece complejas fórmulas para calcular las cuantías a las que tienen derecho los usuarios y una pléyade de requisitos a cumplir. De entrada el primer requisito es no pasarse en su capacidad patrimonial (excluido de ese cálculo la vivienda, pero no por ejemplo los vehículos) el IMPREM anual de 12 pagas. Esto es que a priori nadie con unos ingresos superiores a 14.400 euros anuales tendrá derecho a pedir ayudas. Y en ningún caso las prestaciones a recibir podrán superar el 50 por ciento de ese IPREM (3.600 euros anuales), aunque en ese cálculo no estarán incluidas las ayudas que pudiera recibir por emergencia social. Eso sí, el documento es complejo y luego va estableciendo coeficientes correctores por miembro de la unidad de convivencia que solicite las ayudas.
Como requisitos para poder recibir ayudas hay bastantes, y en especial hay situaciones que directamente son excluyentes. Por ejemplo, por citar algunos de ellos: renunciar a un trabajo de forma voluntaria es incompatible con recibir ayudas de este tipo. Tener una excedencia voluntaria, también. No acudir a las entrevistas de trabajo propuestas desde organismos oficiales (leáse SEPE), perder prestaciones por causas imputables al usuario, renunciar a cursos con contraprestaciones económicas o ser expulsados de ellos, o no estar inscrito como demandante de empleo en el SEPE son requisitos que impedirán recibir ayudas.
Y cuánto va a entregar Servicios Sociales a las familias que lo necesiten, pues depende de cada caso. Hay complejas fórmulas que modulan las ayudas a recibir en cada caso. Por ejemplo para las prestaciones básicas que incluyen la alimentación, la higiene familiar, la leche maternizada o los suministros de agua y luz se establecen múltiples coeficientes correctores que tienen que ver con el número de miembros que conviven en la misma casa, pero no sólo, por ejemplo para poder recibir esta ayuda en principio hay que tener alguna clase de recursos, en principio y con carácter general se debe alcanzar el 1,5 por ciento del IPREM, esto es 900 euros mensuales, sumando otros 60 euros por cada miembro familiar, sin superar nunca los 1200 euros mensuales.
Y la ayuda de alimentación básica llegará a los 120 euros mensuales para un sólo individuo, pero se sumarán 84 euros más por otro miembro en la unidad de convivencia, 60 euros extras por hijo, o 48 euros si hay una persona dependiente. Por ser víctima de violencia de género se suman 24 euros mensuales, todo hasta un máximo de 480 euros mensuales.
Y fórmulas similares rigen el resto de ayudas, las que son de carácter estable como las que se establecen para pagar los suministros de agua y luz, y también para las que tienen carácter puntual como las que se establecen para pagar la renovación de electrodomésticos, mobiliario de la casa, adaptación de la misma a situaciones de movilidad reducida, renovación de ropa, compra de gafas y cristales graduados, audífonos, prótesis y un largo etcétera, que incluye las ayudas a celiacos, donde se incrementan además los limites de ingresos para poder percibirlas.
"Caridad" o "solidaridad"
Más allá del detalle del propio documento, en el debate, ha quedado plasmada la diferente visión sobre lo que deben ser los servicios sociales que tienen los diferentes grupos. Para la consejera del área, Nabila Benzina, el documento “no sólo actualiza y mejora nuestro marco normativo sino que se sitúa a la vanguardia de la protección social, ofreciendo soluciones eficaces para todos los casos que puedan surgir”.
En cambio para Ceuta Ya! consagra una visión anclada en “la caridad” en lugar de apostar por la “solidaridad” como clave para articular las ayudas. Por eso, su diputada, Julia Ferreras, ha prometido enmiendas que abundarán en cambiar esa filosofía que, según entienden los localistas trufa todo el documento.
Prácticamente todos los grupos de la oposición han hecho hincapié en el retraso con el que llega la reforma, de los “8 años” en que ha cifrado MDyC la plegaria de su grupo para actualizar el reglamento, a los 14 años que ha cifrado el retraso el portavoz socialista, Sebastián Guerrero. “Llega tarde” para Juan Sergio Redondo (VOX). En general todos han prometido enmiendas para mejorarlo, entre otras porque el reproche a Benzina ha sido que el documento se ha elaborado sin contar con los grupos. La propia consejera ha explicado que lo han elaborado con los técnicos de la consejería, “el personal que trabaja directamente con las personas vulnerables, mejor que ellos nadie conoce ni las personas ni las casuísticas que puedan darse en los Servicios Sociales”.
Y ha avanzado que una vez elaborado el nuevo reglamento se han llegado a cabo numerosos supuestos prácticos para comprobar la eficiencia de la nueva norma, “y nos ha salido muy favorablemente a lo que queríamos llegar”, ha explicad Benzina.
Guerrero ha agradecido el esfuerzo político por poner el asunto en la agenda, pero ha considerado que falla la base, al carecer de un marco “eficaz y sólido organizativo” previo para los Servicios Sociales. Esto es, falta personal, algo en lo que también ha incidido MDyC.
El PSOE ya ha dejado entrever por dónde irán sus enmiendas, propondrán una política de servicios sociales más ambiciosa que contemple además un grupo de trabajo específico que realice una evaluación técnica cada 3 años y en el que estén incluidos los grupos parlamentarios.
Benzina ha negado la mayor, el 44 por ciento de familias en el umbral de la pobreza, y ha anunciado un estudio propio por parte de la Ciudad para conocer a fondo cuáles son las circunstancias y las cifras de pobreza reales de la ciudad, dado que ese dato, el del 44 por ciento sale de la muestra del Instituto Nacional de Estadísticas, que ha calificado de escasa, y que además junta a Ceuta con Melilla.
