jueves. 04.06.2026
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El Gobierno saca adelante la nueva tasa de basura sólo con los votos del PSOE

Aún pendiente de la aprobación definitiva y de enmiendas, el Pleno ha dado el visto bueno con los votos a favor del PSOE y del PP y con el voto en contra de VOX, y las abstenciones de MDyC y Ceuta Ya!, que han anunciado que propondrán cambios, a la creación de una nueva tasa de basura que se aplicará en el recibo único y que aspira a recaudar algo más de 1,6 millones de euros al año, unos 700.000 euros en los recibos de los hogares

 La nueva tasa es obligatoria por normativa nacional y europea y sanciona precisamente los costes de trasladar la basura a la península./archivo
La nueva tasa es obligatoria por normativa nacional y europea y sanciona precisamente los costes de trasladar la basura a la península./archivo

El Gobierno de la Ciudad tiene que recaudar mediante una nueva tasa que sancionará el servicio de empaquetado y transporte a vertedero en la península de la basura algo más de 1,6 millones de euros. La obligación la establece una Ley de 2022 del Gobierno de la Nación que en realidad adapta al filo de la fecha límite una normativa europea que es de 2008. Y la reforma de la ordenanza fiscal que regula el denominado ‘recibo único’ se ha llevado al Pleno este lunes. El Gobierno sólo ha contado con el apoyo del PSOE para sacarla adelante y se ha quedado con la abstención de MDyC y de Ceuta Ya! y el voto e contra de VOX. Aunque a la vista de los argumentos mostrados durante el debate el Ejecutivo tiene al alcance revertir esas abstenciones en votos favorables cuando la reforma vuelva en aproximadamente un mes al Pleno para su aprobación definitiva.

Sí, le van a subir el recibo único. Es inevitable. En concreto de media unos 27,55 euros al año por hogar y una subida mayor para el sector comercial. La propuesta aprobada este lunes establece una tasa de 0,26 euros por cada mil litros de agua consumidos por vivienda y 0,78 euros por cada mil litros de agua consumidos por los negocios, excepto los de hostelería que pagarían 1,56 euros por cada mil litros de agua consumida.

En cifras globales casi 700.000 euros para los hogares, al año, y casi 300.000 euros para el sector comercial y de servicios. Cifras que la consejera de Hacienda ha reducido a los 2,5 euros mensuales en el caso de los hogares. No falta a la verdad.

Pero se mantienen todas las bonificaciones existentes en ese recibo único, con lo que en realidad esa subida en hogares que tienen una bonificación del 90 por ciento en el recibo por contar con menos de 9000 euros mensuales de ingresos se traduciría en 0,25 euros al mes.

Sube también la tasa que se paga por dejar la basura en la planta de transferencia y que no afecta a la ciudadanía sino por ejemplo a la Autoridad Portuaria o el Ejército. Pasa de los 0,10 euros por kilo actuales a algo más de 0,15 euros.

Pero aún así ha habido debate. Con el fondo de la cuestión ¿son buenos o malos los impuestos y las tasas? que ha reinado durante toda la mañana. Pero más allá del debate ideológico hay cuestiones que podrían modificar la carga de esta tasa y que son de carácter muy práctico.

La portavoz del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC), Fatima Hamed, ha anunciado que presentará enmiendas en una dirección muy clara, su voto a favor tiene un precio, que la bonificación del 90 por ciento en el recibo único que disfrutan los hogares con menos de 9000 euros anuales de ingresos se suba a 15.000 euros, “más acorde al Salario Mínimo”.

Pero además, Hamed ha planteado su discrepancia con el Gobierno con la fórmula elegida para acatar la obligación legal de repercutir el coste de la basura en el ciudadano y ha pedido aclaraciones a Chandiramani sobre la fórmula elegida en contraposición por la adoptada por otros municipios.

El portavoz de Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa, ha expresado su acuerdo con el planteamiento del Gobierno estructural respecto a la aplicación de la nueva tasa, pero ha anunciando que enmendará el reparto de la carga. Mustafa quiere que las viviendas paguen 0,15 euros por cada mil litros de agua consumida y los empresarios 1 euro.  De ahí su abstención.

Pero más allá, el debate ha tenido una primera aproximación a lo que vendría luego, una carga de profundidad en el debate público sobre la bondad y utilidad de los impuestos. Desde Ceuta Ya! Se ha repetido a lo largo de todo el debate durante la mañana de este lunes una defensa a ultranza de los impuestos como una garantía del buen funcionamiento de la democracia. Mustafa ha afeado incluso al PP que “mañana vaya a manifestarse por una sanidad pública, cuando reiteran su postura de que lo bueno es bajar impuestos”. Y ha recordado que precisamente los impuestos sirven entre otras cosas para garantizar “una sanidad pública de calidad” o la educación, o las pensiones, entre otros ejemplos.

Por su parte, VOX, ha expresado su posición en contra de la nueva tasa: “Lo que esconde es que van a subirle las tasas al pueblo. Otra vez. Nuestro voto, en contra. Estamos en contra de subir las tasas que sólo obedecen a los postulados de la agenda 2030”, ha expresado su hoy portavoz, Pachi Ruiz.

Para el portavoz socialista, Sebastián Guerrero, la tasa en Ceuta, a diferencia de lo que sucede en el resto de municipios no tendrá una repercusión tan notable en las economías familiares, precisamente por las bonificaciones: “Afortunadamente la fórmula a la que puede acogerse Ceuta le permite esquivar la notable subida que d otro modo supondría una subida de los costes para los ciudadanos”.

Si bien, en su postura ha incidido en la necesidad de mejorar las políticas de reciclaje y economía circular y ha recordado que la Unión Europea exige reciclar el 55 por ciento de los residuos ya este 2025. Un porcentaje que en España no llega al 40 por ciento y en Ceuta se queda en el 10 por ciento, “estamos aún en porcentajes de mediados de siglo XX, por más que el Gobierno se empeñe en mirar hacia otro lado como si no fuer con él, aunque sobre el papel afirme otra cosa muy distinta”.

Y es esa cosa “muy distinta” la que quizás haya provocado un enfrentamiento mayor. Y algo torcido. La portavoz del MDyC, quizás acuciada por desmarcarse al menos sobre el papel de las políticas del Gobierno que sustenta para evitar una factura electoral, ha afeado a Chandiramani que en su argumentario dijera que si por ellos fueran esta tasa no se aplicaría, echando balones fuera y cargando contra una obligación de recaudar la tasa impuesta por el Gobierno de la Nación.

“Qué rápido se ha bajado de lo de la Ceuta azul, verde e inteligente. De momento ya no somos verdes”, le ha afeado Hamed que ha insinuado que la medida del Gobierno puede ser entendida como “meter la mano en el bolsillo de los ciudadanos”. Una acusación que Chandiramani ha atribuido al portavoz de Ceuta Ya!, propiciando después un agrio e infructuoso debate.

Queda por ver además como se cierra desde el área de Fomento, ,Medio Ambiente y Servicios Urbanos, con el Gobierno Central, las ayudas previstas para los territorios extrapeninsulares para costear ese traslado de basura hacia vertederos en la península. Algo para lo que el Ejecutivo Central y la Unión Europea, exigen que se apueste por medidas de valorización de los residuos que aligeren el peso y el coste de esos transportes.

La nueva Ley y la directiva Europea exige y se rige por el principio de que “quien contamina, paga”, como ha recordado la propia Chandiramani. En el debate del Pleno de este lunes ningún portavoz ha planteado nada más allá del cómo de la nueva tasa. Al margen del debate se han quedado los enormes costes que suponen para la Ciudad la limpieza y la gestión de los residuos en el más amplio sentido. Unos costes per cáspita que sólo en lo tocante a la basura normal y corriente están por encima de poblaciones como Barcelona y Madrid y en el top nacional, a pesar de que a diferencia de grandes capitales y de otros ayuntamientos en realidad la densidad poblacional y el escaso territorio deberían suponer ahorros en esos costes, que en los últimos años se han venido multiplicando de forma considerable muy por encima del IPC y obedeciendo más a otras cuestiones que a al eficiencia y calidad de los servicios. La hemeroteca está plagada de pulsos entre Trace y el Gobierno que acababan casi siempre con modificaciones al alza del contrato. Y más atrás en el tiempo aún, los pulsos de la plantilla que gestionaba entonces Urbaser por el servicio de limpieza viaria y recogida de basura. Y hoy por hoy, sobre la mesa, y precisamente en el ámbito de la gestión de residuos que gravará la nueva tasa municipal, los muchos problemas económicos que afronta el servicio de la planta de transferencia.

El Gobierno saca adelante la nueva tasa de basura sólo con los votos del PSOE