miércoles. 17.07.2024

La previsión del tiempo es de sol y temperaturas entre 19 y 23 grados para los próximos días, de este viernes al lunes, que es festivo en Ceuta. Tiempo propio del mes de junio, con atardeceres espectaculares por el Estrecho y el clima idóneo para disfrutar de los arenales de la ciudad. Este jueves, 13 de junio, fueron muchos los ceutíes que aprovecharon la jornada, también festiva, para llenar las playas. ¡Es verano! Al menos en lo climatológico. No es noticia. O sí. Porque al Gobierno de la Ciudad le ha vuelto a pillar por sorpresa y el toro. Y no es la primera vez. Mientras la ciudadanía se lanza en masa a disfrutar de su tiempo libre a las playas, las mismas aún tienen muchos servicios por desplegar.

Da igual que el Parque Marítimo lleve abierto ya más de un mes o que los socorristas estén ya en lo alto de sus torres de vigilancia. Otras cosas no han ido a la velocidad que se esperaba y algunas son fundamentales. Como por ejemplo, las redes antimedusas que se despliegan habitualmente en la bahía sur y el ascensor que da acceso a la Ribera.

La falta de previsión de la Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos vuelve a dejar a los miles de usuarios de estas playas algo vendidos de cara al baño y con la posibilidad de salir con el sarpullido y el dolor habitual de la picadura de las medusas. Y condenando a quienes tengan movilidad reducida a alcanzar la arena por el único camino sin escaleras que hay y al que se accede desde la plaza de África.

El drama no durará mucho. El Ejecutivo ha confirmado que el ascensor del Chorrillo ya está en funcionamiento, mientras que al de la Ribera le queda esperar por una pieza que “con seguridad estará para la semana que viene a finales de la misma”.

La consejería que dirige Alejandro Ramírez licitó apenas el pasado 2 de junio el mantenimiento de ambos elevadores, el del Chorrillo y el de la Rivera. El plazo para presentar ofertas se cerraba este mismo 14 de junio. El mantenimiento se garantizará durante los próximos 4 años, pero ya va a llegar tarde para este.

Además, cabe recordar, que en realidad la consejería de Ramírez tiene pendiente de ejecutar una obra adjudicada en 2019 por algo más de 80.000 euros para convertir el ascensor de la Rivera en panorámico y renovar de paso la máquina. Nunca se ejecutó y en Fomento no saben nada del expediente.

En cuanto a las redes antimedusas, aquí Fomento a priori sí trabajo con algo más de previsión y el pasado mes de marzo publicó una licitación para el despliegue del balizamiento de las playas y la instalación de redes antimedusas. Adjudicó el contrato el pasado 28 de mayo a Alquileres Náuticos del Sur por un valor de 364.000 euros para este verano de 2024 y el próximo de 2025.

Según recoge el propio pliego “para la temporada 2024, las instalaciones y los servicios deberán estar operativos en un plazo máximo de quince días contado a partir de la fecha de formalización del contrato o, si éste se firmara con la suficiente antelación, el 7 de junio de 2024. Se mantendrá la operatividad necesaria hasta el 15 de septiembre de 2024 inclusive.

La empresa no llega a tiempo con las redes antimedusas aunque ya ha implantado parte de las balizas que también le requería el concurso. Y con todo la culpa no hay que buscarla en el adjudicatario sino en el Gobierno. El plazo de hecho para la formalización del contrato que se recoge en la plataforma de contratación va del 21 al 25 de junio. Llevando a raja tabla lo que dice el concurso, en realidad la empresa no estaría obligada a instalar las redes antimedusas hasta entre el 5 y el 10 de julio.

Lo que ha pasado es que desde que el día 29 de abril se cerrara el plazo para recibir las tres ofertas de pymes que optaron por concurrir al concurso, en Servicios Urbanos se han tomado con calma ejecutar la adjudicación y dejaron pasar un mes hasta fallar el concurso.

San Amaro

A estos retrasos en el despliegue de algunos de los servicios en las dos playas del centro, se suma el malestar, también habitual cada verano, de usuarios de otras playas de la ciudad. Recientemente los vecinos de San Amaro han denunciado abiertamente el lamentable estado que presenta la playa de su barrio, a la que suelen acudir.

Lo habitual cada verano es que a esas críticas le sigan otras de usuarios de playas como la del Tarajal, o la bolera. Y en algunas ocasiones Benítez.

Al Gobierno le vuelve a pillar por sorpresa el verano